Las preocupaciones por el estado del Tajamar Oriental en el puerto de Barranquilla no cesan. El deterioro progresivo de esta estructura, clave para el flujo del río Magdalena, mantiene en alerta a gremios portuarios y autoridades locales. Lucas Ariza, presidente de Asoportuaria, advirtió en diálogo con Extra Noticias que se requieren inversiones urgentes para garantizar la estabilidad de la obra, cuya función es esencial en la dinámica fluvial de la ciudad.
Ariza recordó que el problema no es nuevo y responde a años de abandono: “Es una estructura que debe tener cerca de 100 años y que por lo menos hace, yo diría que unos 20 años no se le hace un buen mantenimiento. Y pues pasan cosas como las que vimos, que poco a poco se va deteriorando, se va perdiendo parte de sus capas”. Según explicó, las imágenes que circularon recientemente dejaron en evidencia un daño que, aunque parecía superficial, muestra la necesidad de una intervención profunda.
El dirigente portuario insistió en que la reparación debe ser integral y urgente: “La invitación sería que se revise muy bien la estructura y que esta situación nos sirva también de un campanazo de alerta de poder intervenir a la mayor brevedad esa obra de manera integral en su estructura y en su parte superficial también”. Para Ariza, el Tajamar ha ido perdiendo su objeto principal, que es garantizar el flujo del agua y expulsar los sedimentos del río hacia el mar.
En cuanto a la gestión con el Gobierno nacional, Ariza subrayó que todo depende de las decisiones políticas: “Como todo, siempre está en la voluntad política. (…) Esta debería ser la primera obra a realizar por su urgencia y por el estado en el que hemos sido testigos que está la estructura”. Aclaró que, al no cumplir con su funcionalidad, la infraestructura ha incidido en los problemas de sedimentación y en la necesidad permanente de dragado en el canal de acceso.
Sobre el monto de la inversión, el presidente de Asoportuaria reveló que tiene en mente una cifra cercana a los 100 mil millones de pesos, aunque señaló que solo un estudio en curso permitirá establecer el valor exacto: “Coremagdalena está hoy haciendo un estudio con la Universidad de Cartagena para precisamente llevar esa obra a diseño, fase 3. Eso quiere decir a toda la ingeniería de detalle (…) que nos debe responder a ciencia cierta cuánto vale la obra y ya luego el proceso de consecución de esos recursos”.


