El subsecretario de Prevención y Atención de Desastres de la Gobernación del Atlántico, Nelson Oquendo, confirmó que el fenómeno de El Niño ya es una realidad para el departamento y advirtió que sus efectos podrían intensificarse durante el último trimestre de 2026 y los primeros meses de 2027. Aunque señaló que el nivel del río Magdalena se encuentra actualmente en aproximadamente tres metros, aclaró que, por ahora, la situación no reviste un nivel crítico para el Atlántico.
Ante este panorama, Oquendo informó que la Gobernación activó el plan de contingencia, aprobado el pasado 21 de julio, con el propósito de reducir los impactos de la temporada seca. La estrategia contempla acciones coordinadas con los consejos municipales de gestión del riesgo, alcaldías, Umatas y asociaciones campesinas para fortalecer la capacidad de respuesta en las zonas más vulnerables.
Uno de los principales frentes de trabajo es la construcción y el mantenimiento de reservorios de agua, infraestructura que permitirá almacenar las precipitaciones que puedan presentarse durante el fenómeno. El funcionario recordó que la presencia de El Niño no significa la ausencia total de lluvias, por lo que el objetivo es aprovechar esos episodios para garantizar reservas de agua que ayuden a enfrentar el verano.
Finalmente, el subsecretario destacó que el sur del Atlántico continúa siendo una de las zonas de mayor preocupación debido a su vulnerabilidad tanto en épocas de invierno como de sequía. “El fenómeno del Niño ya hoy es una realidad que nos toca” y “se puede agudizar a finales de este año y el primer trimestre del próximo año 2027”, advirtió Oquendo, al reiterar el llamado a mantener la preparación y la articulación institucional para enfrentar este escenario.


