El destino jugó una cruel paradoja en la vida de Luiz Fernando Feres da Cunha Ferraz. El director brasileño, que alcanzó reconocimiento internacional por documentar la tragedia aérea del Chapecoense, perdió la vida en un accidente de avión en la región rural de Aquidauana, en Mato Grosso do Sul.
La noticia ha causado conmoción en el mundo audiovisual y deportivo, pues el realizador que llevó a la pantalla el dolor de aquel desastre de 2016 murió en un episodio similar.
En el siniestro también fallecieron el piloto Marcelo Pereira de Barros, el arquitecto Kongjian Yu y Rubens Crispim Jr. La avioneta, una Cessna 175 fabricada en 1958, se incendió tras estrellarse, lo que activó un despliegue de emergencia en la zona.
Según la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil, el aparato no estaba autorizado para vuelos nocturnos al no contar con el equipo necesario. Incluso, en 2019 había sido inmovilizado por operar como taxi aéreo clandestino, aunque más tarde fue regularizado.
Ferraz consolidó su trayectoria en el género documental con producciones de alto valor periodístico y social. Su obra más destacada, Dossiê Chapecó: O Jogo por Trás da Tragédia, realizada para WBD/HBO en alianza con Pacha Films, le valió una nominación al Emmy Internacional y lo consagró como una de las voces más respetadas en la narración de hechos que marcaron la historia reciente de Brasil.


