La tragedia por consumo de licor adulterado sigue cobrando vidas en Barranquilla. Las autoridades confirmaron la muerte de dos personas que habían resultado afectadas tras ingerir cococho, una bebida artesanal que, según los reportes, contenía metanol, un tipo de alcohol altamente tóxico y no apto para el consumo humano.
La primera víctima fue identificada como Aníbal Enrique Rivero Brochero, quien permanecía internado en el Hospital General de Barranquilla y cuyo fallecimiento se confirmó el sábado 4 de octubre. Un día después, el domingo 5 de octubre, se reportó la muerte de Jhonavy Del Valle Suárez, quien estaba recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos del Camino Adelita de Char.
De acuerdo con la información oficial, cinco personas más continúan hospitalizadas en estado crítico en los mismos centros asistenciales, mientras los organismos de salud adelantan las investigaciones para determinar la cantidad exacta de intoxicados y las circunstancias en que se produjo la preparación del licor.
El caso se originó el pasado 23 de septiembre en el sector de El Boliche, dentro del mercado de Barranquilla, donde más de veinte personas habrían ingerido el cococho elaborado por un comerciante del lugar. Según testigos, el hombre preparó la bebida de manera artesanal, mezclando restos de whisky o ron con metanol, y la vendió en botellas plásticas reutilizadas de gaseosa y cerveza.
En los días posteriores, varios de los consumidores comenzaron a presentar síntomas graves de intoxicación, mientras que otros fueron hallados sin vida en las calles. La situación encendió las alarmas sanitarias y llevó a la Secretaría de Salud de Barranquilla a emitir una nueva advertencia a la comunidad: evitar el consumo de bebidas alcohólicas que no cuenten con registro sanitario ni etiquetado reglamentario, especialmente aquellas comercializadas en envases de plástico o sin procedencia clara.
Las autoridades continúan con las inspecciones en el mercado y otros puntos de venta informal de licor en la ciudad, mientras se investiga el origen del metanol utilizado en la mezcla que ha dejado hasta ahora un saldo fatal.


