Las restricciones a la circulación de motocicletas en Barranquilla seguirán vigentes hasta el año 2026, según lo establecido por la Alcaldía Distrital. Estas medidas, que buscan mejorar la movilidad y reducir la accidentalidad vial, continúan limitando el tránsito de motos en zonas específicas, en horarios determinados y con regulaciones sobre los acompañantes. Sin embargo, el gremio de motociclistas considera que las decisiones perjudican directamente su labor y derecho a la libre circulación.
En diálogo exclusivo con Extra Noticias, Radio Tropical y Trasmecar Radio, Mario Martínez, directivo de ASOMOTOS, expresó su inconformidad ante la prórroga del decreto. Según él, las restricciones no son nuevas, sino una problemática que se ha extendido por casi dos décadas sin soluciones de fondo. “Son 19 años de estar en esto, algo histórico, algo que nunca pasa en ninguna ciudad, donde un decreto supera la ley y se convierte prácticamente en una ley”, manifestó Martínez, quien considera urgente modificar o eliminar la medida.
El representante de los motociclistas también criticó la reciente prohibición de circular por la calle 30, una de las principales vías de conexión entre Soledad y Barranquilla. Según explicó, la nueva disposición genera incomodidad y afecta especialmente a quienes trabajan en el servicio de mensajería, al tener que tomar rutas mucho más largas para llegar a la Vía 40. “Son situaciones con las que no podemos estar de acuerdo, porque hay incomodidad y se perjudica el servicio que prestamos”, agregó.
Martínez recordó que las restricciones para el gremio comenzaron durante la administración del exalcalde Guillermo Hoenigsberg, y desde entonces no han tenido una revisión integral. “Desde la época en que el doctor Hoenigsberg inventó ese decreto, hemos seguido con esta situación aquí en Barranquilla”, señaló, haciendo un llamado a las autoridades para abrir espacios de diálogo y revisar el impacto real que las medidas han tenido en los motociclistas.
A pesar de las críticas, el dirigente reconoció que algunos aspectos del decreto actual son positivos, como la gratuidad en la expedición de permisos para transitar en horarios nocturnos. “Antes cobraban por eso y nosotros hicimos una queja porque el decreto se convertiría en uno de doble moral: por un lado te prohíben, pero con un permiso sí te lo permiten, pagando”, explicó. Además, aclaró que en ciertos sectores del centro se permite la circulación sin acompañante, aunque únicamente para los propietarios del vehículo.
Finalmente, Martínez señaló que en Barranquilla hay actualmente unas 39.000 motocicletas matriculadas, sin contar las que ingresan diariamente desde municipios vecinos como Soledad y Malambo. “Podríamos hablar de más de 40.000 motos en este momento”, dijo, enfatizando que el gremio seguirá buscando alternativas para que la movilidad de los motociclistas sea respetada sin comprometer la seguridad vial.


