China anunció que a partir del 1 de abril eliminará o reducirá las devoluciones fiscales a la exportación de cientos de productos, una medida con la que busca enviar señales de calma a sus socios comerciales, inquietos por el fuerte crecimiento de las ventas externas del país asiático.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Finanzas, el Gobierno de Pekín suprimirá la devolución del impuesto al valor agregado (IVA) para 249 productos, entre ellos células solares, tejas cerámicas y hexafluorofosfato de litio. Además, los reembolsos para 22 productos vinculados a baterías, como las de iones de litio, bajarán del 9 % al 6 %, con miras a su eliminación total el 1 de enero de 2027.
La decisión se da en un contexto de persistentes tensiones comerciales, especialmente con la Unión Europea, pese a la tregua arancelaria vigente con Estados Unidos. Según economistas de Citigroup, China ya venía aplicando controles indirectos a sectores como el acero y los vehículos eléctricos mediante sistemas de licencias para exportar.
Sectores estratégicos como el solar enfrentan actualmente problemas de sobrecapacidad y una dura competencia de precios. Para la consultora Trivium China, el retiro de estos incentivos fiscales podría acelerar la salida del mercado de empresas menos competitivas, contribuyendo a equilibrar la oferta.
Asimismo, la reducción de las devoluciones fiscales también tendría un impacto positivo en las finanzas públicas, que han mostrado signos de debilitamiento. Datos oficiales indican que los beneficios por devoluciones a exportadores crecieron un 5,6 % interanual en los primeros once meses de 2025, alcanzando casi 2 billones de yuanes (unos 286.000 millones de dólares), lo que representó cerca del 8 % de los ingresos fiscales totales en ese periodo.


