La descentralización y el fortalecimiento de las regiones marcaron el encuentro que sostuvieron este lunes el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, y el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, en el municipio de Suan.
Como un gesto cargado de simbolismo, el mandatario departamental entregó al presidente electo la bandera de la Región Administrativa y de Planificación (RAP Caribe), destacando la coincidencia de ambos en la necesidad de avanzar hacia un modelo de país donde las regiones tengan mayor autonomía para decidir sobre su propio desarrollo.
Durante el acto, Verano resaltó que el liderazgo del presidente electo representa una oportunidad para fortalecer una causa que ha promovido durante décadas: la descentralización como herramienta para cerrar brechas y construir un país más equitativo.
”¡Presidente Abelardo de la Espriella, eres hijo de esta tierra y es un honor tenerte como aliado en este camino hacia la regionalización! Te entregamos la bandera de la RAP Caribe como símbolo del gran refuerzo y de este trabajo intenso que lideramos para que, en las próximas elecciones parlamentarias, se convoque un referendo que le diga sí a la región Caribe. Ser dueños de nuestro propio destino y administrar nuestro territorio con nuestra gente será una transformación histórica del Caribe colombiano”, expresó Verano.
Al recibir la bandera de la RAP Caribe, el presidente electo reafirmó su compromiso con un modelo de Estado que fortalezca el papel de las regiones y acerque las decisiones a los territorios.
“La descentralización es la única manera de gobernar correctamente Colombia. Bogotá está a 2.600 metros más cerca de las estrellas, pero está a un millón de kilómetros luz de las regiones. Solamente un hijo de la provincia, un hombre de región, puede darle a estos pueblos el lugar que se merecen. Mi idea es completamente contraria al centralismo; quiero un país donde las regiones tengan el protagonismo que históricamente se les ha negado”, manifestó De la Espriella.
La entrega de la bandera de la RAP Caribe simbolizó el compromiso de trabajar de manera articulada para consolidar la regionalización como una política de Estado, fortalecer la autonomía territorial y avanzar hacia un país donde las decisiones se construyan desde las regiones, con las regiones y para las regiones.


