Cuento Teológico
🎶.. Ahora vengo yo,..ahora vengo yo…🎶
Yo vine para averiguar lo que aquí está sucediendo, que hace tiempo que no vengo y no me quieren contar.
Como cantaran Richie Ray & Bobby Cruz con La Fania All Stars, cuando los tuvieron que invitar porque, en tan extraordinaria organización musical, los salseros de verdad consideraron que faltaba una importante estrella con la dulzura del piano, su música y voz sinigual.
“Ahora vengo yo”, también podría cantar el nuevo presidente de Colombia Abelardo de la Espriella con su talento artístico además y las teclas del piano de la iglesia inspirado, para procurar un “gobierno milagro” con la ayuda celestial.
Es que la conducta social de nuestro país se ha salido de control en tal medida que, casi como con Sodoma y Gomorra se pudiera llegar a comparar, por tantas cosas alrededor del mal que lo han hecho desprestigiar a nivel internacional.
Pero en la sociedad actual, también hay muchas familias como la de Lot que por los pecados ajenos no deben pagar, y entonces con la ayuda divina es que el presidente Abelardo espera del sistema de cosas poder rescatar.
Por eso su protocolo de posesión fue en otro lugar, donde se destacó la presencia espiritual delante de todos los invitados que, hasta de Israel y el Vaticano vinieron a participar, y tuvieron la oportunidad de ser testigos del juramento que ante Dios, el Presidente y su Vicepresidente, democraticamente elegidos, se comprometieron con fe para la Patria salvar.
Ah!, pero como es eso de que “a Dios rogando y con el mazo dando”, algunos ateos ya empiezan a cuestionar, cuando escuchan sobre la forma en que se aplicará la autoridad a través de la fuerza militar.
Entonces hay que recordar que Dios a todos nos da oportunidad para corregir nuestro andar y ponernos en armonía con los demás, pero si continúas como terco desafiando su voluntad, entonces prepárate muela picá’ porque solo panela comerás, claro que difícilmente la nueva generación con mejor prevención dental sabrá lo que es un dolor de muela en la madruga’.
“To’ mundo reza que reza, pa’ que se acabe la guerra y eso no se acaba’, eso será una rareza”, canta Hector Lavoe en Aguanilé diciendo también desesperado:
“ Ay tambores umacullí, tambores umacullá, que se echen todo pa’ un lado que la tierra va a temblar”, y pareciera que fuera verdad, porque siempre ha sido así en la historia de la humanidad.
Entonces contestaría Dios como canta el Bobby Cruz: “cuando yo estaba en Newyork, la gente me criticaba y ahora como no estoy me meten en la ensalada”.
Ahora vengo yo…
Seguro que Dios va estar con Colombia en pos de la “Patria milagro”, aunque no será fácil, porque siempre gente en contravía e inconformistas que quieren los resultados para ya, el proceso seguramente saboteará.
Cuando Moisés liberó de Egipto a los hebreos de la esclavitud, en el camino rumbo a la tierra prometida, muchos se pusieron a protestar y alguno hasta de su liderazgo lo intentó desplazar. Es que pensó que con Dios a su manera podría negociar, y otros, hasta desearon como esclavos volver a estar.
Entonces la tierra no sufría el maltrato ambiental como el actual, ni el peso de los edificios como los de hoy que la pudieran desequilibrar, pero tembló y se abrió debido a tanta iniquidad, que a muchos hizo sepultar y a otros su actitud reconsiderar y cambiar.
Ya eran conocidas las tablas de la ley y la alianza de Dios con el pueblo de Israel, pero muchos prefirieron una “desobediencia civil”, que considerables pérdidas tuvieron que costar, por no respetar.
Como ayer fué, es hoy y mañana será, la Metafísica se atreve a corroborar y hasta series cinematográficas se han realizado, para sustentadas por la Biblia hacernos recordar y recapacitar.
Dios es misericordioso y si tú lo prefieres, él te puede perdonar; pero tú también decides si continúas detrás de Satanás.
Entonces, Dios como dueño y señor de todas las cosas empezó a los hebreos clasificar, para quedarse con el grupo ideal que llegaría a Canán; pero 40 años de dificultades más, tuvieron que soportar.
Muchos fueron los esclavos de Egipto rescatados y que a Canán no llegaron; es que, por la envidia, la maldad, la desobediencia, la deslealtad y la falta de humildad, muchos en el camino, por la voluntad del mismo Dios fueron condenados.
En ese tiempo, los hebreos tuvieron que enfrentar pueblos agresivos que el territorio prometido habían invadido; que adoraban otros dioses, y que estaban militarmente más curtidos, con armas mejor dotados, pero todos fueron derrotados, porque el “Dios de los ejercitos”, como también era llamado, siempre metió su mano y se mantuvo a su lado.
Al parecer el éxito estaba en la fe.
Antes de enfrentar cada guerra, Dios orientaba a Moisés y después a su sucesor Josué, diciéndoles cómo tenían que hacer, aunque ellos eran consciente de que físicamente no tenían conqué.
Entonces querido amigos, al ver las calamidades que están sufriendo mi pueblo y otros hermanos, me pongo a reflexionar y comparar con los del pasado, analizando en qué hemos fallado.
Pero todavía hay tiempo para los problemas resolver, y si estamos con Dios no hay nada que temer, por lo que actuemos como dice Rubén:
“Pa’ lante y con fe”.
Por Jose R. Múnera N.


