El dirigente cuestionó a la representante a la Cámara Elizabeth Jay-Pang Díaz y a la gobernadora del archipiélago por presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos. También defendió la intervención del hospital y aseguró que buscará esclarecer lo ocurrido con los recursos destinados a la isla.
El enfrentamiento entre Abelardo De la Espriella y las principales figuras políticas de San Andrés estuvo marcado por fuertes acusaciones sobre la contratación pública, el manejo de los recursos del archipiélago y la situación del hospital. Durante el intercambio, el dirigente cuestionó directamente a la representante a la Cámara Elizabeth Jay-Pang Díaz y lanzó advertencias sobre las medidas que, según afirmó, deben adoptarse para garantizar la transparencia en la administración de los recursos.
Uno de los momentos más tensos se produjo cuando De la Espriella se dirigió a la congresista y aseguró que su entorno familiar tendría vínculos con la contratación en el territorio. “Toda la isla sabe que su marido está detrás de la contratación”, manifestó, en una declaración que puso en el centro de la controversia la relación entre el poder político y la gestión de los recursos públicos en San Andrés.
Las declaraciones también estuvieron relacionadas con la intervención del hospital del archipiélago, una medida que De la Espriella defendió al señalar presuntos problemas en el manejo de la institución. “Mandamos a intervenir el hospital porque llevan años robándose el hospital y ustedes mandaron a su gente a atravesarse”, afirmó, al cuestionar la supuesta oposición de sectores vinculados a las dirigentes políticas.
En ese contexto, el mandatario también advirtió que la intervención se llevaría a cabo independientemente de las objeciones que pudieran presentar las dirigentes. “Les voy a pedir que no se atraviesen a eso porque yo lo voy a hacer, quieran ustedes o no”, expresó, en un mensaje que evidenció la confrontación alrededor de la administración del centro asistencial.
La controversia se produjo en medio de la decisión del Gobierno nacional de intervenir el Hospital Departamental de San Andrés. La medida fue ordenada por la Superintendencia Nacional de Salud después de que las labores de inspección y vigilancia evidenciaran dificultades en la capacidad de atención de la institución. La intervención busca atender problemas financieros y mejorar la prestación de los servicios médicos a la población isleña.
Durante su pronunciamiento, De la Espriella extendió sus cuestionamientos al manejo histórico de los recursos públicos en el archipiélago y aseguró que su administración no permitirá que continúen las situaciones que, según él, han afectado a la población más vulnerable.
“A este archipiélago no se lo van a volver a robar en mi administración. En mi presidencia no se va a tocar un peso más de la gente que está sumida en la pobreza, en el abandono”, manifestó el presidente, al insistir en que la destinación de los recursos debe responder a las necesidades de los habitantes de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
El mandatario también cuestionó la gestión de los recursos que han llegado históricamente al territorio. “Aquí no ha faltado plata, aquí lo que ha faltado es honestidad, porque aquí ha llegado mucho dinero y se lo ha robado la clase política del archipiélago. Voy a llegar al fondo de todo”, concluyó. Sus afirmaciones pusieron nuevamente sobre la mesa el debate acerca de la transparencia en la administración pública y la responsabilidad de las instituciones frente a las necesidades sociales de las islas.
Los señalamientos contra Elizabeth Jay-Pang Díaz y las referencias a presuntas irregularidades en la contratación corresponden a las declaraciones del mandatario. Para establecer responsabilidades individuales, será necesario conocer las evidencias y las conclusiones de las investigaciones correspondientes. Entretanto, la intervención hospitalaria constituye una de las principales medidas anunciadas por el Gobierno nacional para atender la crisis de los servicios de salud en el archipiélago.


