El abogado Raymundo Marenco, aspirante a la Alcaldía de Barranquilla, dijo que buscará blindar su candidatura a través de firmas y no con avales de partidos políticos.
Al referirse a su intención de ganar la candidatura a la Alcaldía de Barranquilla, dijo que: “En este momento hay un gobierno nacional que tiene la visión política con la que uno coincide y se observa una mayor transparencia en entidades como la Registraduría. Existe ahora las condiciones para ingresar a una contienda electoral no en condiciones de igualdad sino en condiciones de equidad y con mayores garantías. Esas son las razones por las cuales nos hemos decidido a lanzar nuestra propuesta”.
Al referirse a blindar su candidatura a través de firmas, dijo que: “Primer arrancamos con el acompañamiento de un sector que pretende una identidad muy particular alrededor de la recolección de firmas, sin embargo no se puede desconocer que hay sectores políticos que en determinados momentos se muestran interesados y podrían acompañar esta propuesta y yo creo que por las condiciones políticas del país y de acuerdo a las políticas del Gobierno Nacional, no es bueno llamar a descalificar a ningún grupo. Por todo lo anterior, nos vamos por firmas”.
Uno de los temas que conoce a profundidad el precandidato es la crisis de la Triple A. “Es preocupante lo que está ocurriendo en la empresa de servicios porque se ha subvalorado la empresa conforme a los informes entregados por la Sociedad de Activos Especiales, SAE, y por parte de la Superintendencia de Servicios públicos. Observamos que los activos de la empresa fue tasada en 800 mil millones de pesos cuando las entidades mencionadas señalan que el valor de los mismos es de 2 billones 400 mil millones de pesos”.
Y agregó que: “Eso aunado a una mala prestación del servicio de agua potable, no se compadece con la intención de vender la empresa a nivel internacional porque también se le agrega la baja presión del nivel del agua. Es un servicio que no responde a las necesidades del pueblo barranquillero, razón por la cual hay que entrar a intervenirla de manera directa. Es una situación que requiere una completa reingeniería y un llamado de atención para las futuras administraciones para que adopten decisiones de fondo que conduzcan y contribuyan con el mejoramiento de la calidad del servicio. Hay que pensar en la posibilidad que el Distrito asuma el manejo y el control directo de la empresa”.


