Los vendedores estacionarios y ambulantes le solicitaron al alcalde de Barranquilla, realizar un censo para establecer cuántos se dedican al comercio informal y construir unos mercados más grandes pues los que se han entregado no son suficientes.
El presidente de la Asociación de Venderos Informales de Barranquilla, Asovendedores, Joaquín Cervantes, señaló que se hace urgente un censo incluyente, que no solo sea para los vendedores estacionarios y que se realice en toda la ciudad.
“Le hemos solicitado al señor alcalde Jaime Pumarejo la realización de un censo para darle cumplimiento a la Ley 1988 del 2019. Lo que buscamos es que haya un censo incluyente que permitan incluir a los ambulantes del centro histórico de la ciudad”, dijo Cervantes.
También solicitó a la Alcaldía de Barranquilla implementar un fondo para recuperar la economía de los vendedores, que arrastran un déficit financiero desde la pandemia por el Covid 19.
De igual forma el presidente de la Asociación de Venderos Informales de Barranquilla, Asovendedores, indicó que los vendedores están de acuerdo con la construcción de proyectos para el centro histórico porque allí atienden a sus clientes.
Por su parte, Juan Macea, presidente de la Asociación Casa del Vendedor Ambulante y Estacionario del Atlántico, explicó que no es sola una asociación la que congrega a los vendedores del centro histórico. “Somos ocho organizaciones y en el año 2019 éramos 9 mil vendedores. En estos momentos en el centro histórico pasan de 12 mil. Si en estos momentos reubican a mil, quedamos 11 mil en las calles, por eso estamos proponiéndole al alcalde que construya mercados más grandes como lo hicieron en Guayaquil”, dijo el vocero.
Según Juan Macea, los barranquilleros están acostumbrados a comprar en la calle. “Aquí se debe hacer lo que pasó en Guayaquil donde se tomaron 15 años construyendo mercados y en el centro histórico de la mencionada ciudad fueron construidos 20 mercados. Aquí se construyen mercados muy pequeños que reubican a grupos muy pequeños que son trasladados de una calle, pero las demás quedan invadidas”, terminó diciendo Macea.


