La periodista irreverente y candidata a la Gobernación del Cesar, Katia Salem Ospino dijo fehacientemente que una de sus metas es derrotar el clan familiar Gnecco y a la mujer que lo dirige.
“Alguien tenía que levantarle la voz a esa señora y enseñarle a respetar porque ella es el cerebro de la corrupción en esta región. No son sus hijos sino ella y es por eso que tiene que responderle al departamento”, dijo Ospino en un video que se ha virilizado.
Indicó que el video se ha replicado muchas veces porque en su departamento se ha impuesto una hegemonía de 32 años bajo la casa Gnecco, que se ha robado las arcas del departamento. “Es dirigida por la señora a la que me refiero. Como periodista y como sociedad nos hemos individualizado a los responsables de todo lo que ha ocurrido en el Cesar. Se trata de un departamento que está cercado por la violencia, un departamento en el que las voces fuertes y poderosas las silencian. Hoy yo soy esa voz que sale a defender y reclamar las banderas del territorio”, dijo.
Agregó que: “Muchos se han escandalizado, a otros les ha dado temor y otros han visto como un gesto de gallardía de que yo hoy salgo a levantar la voz a la matrona del campo. Por otro lado, hay un grupo de personas que se han escandalizado porque yo utilicé la palabra ‘pepita’ en mi intervención. Para mí, en el contexto no es una mala palabra, es un término coloquial que nosotros utilizamos para referirnos a la sexualidad de la niña. Es la doble moral que caracteriza al Caribe colombiano y que sale a flote. Y yo soy amiga de escandalizar todo aquello de la doble moral y lo hago sin tapujo”.
Para la aspirante, ella está rompiendo esquemas en la política. “Colombia es el segundo país más riesgoso para hacer periodismo y yo he tenido que sufrir en carne propia las consecuencias: tres atentados y 21 amenazas de muerte, pero los que he padecido, me ha fortalecido porque estamos rompiendo el discurso tradicional de la política. Yo estoy contenta con lo que está sucediendo porque estamos asumiendo un reto tremendo y porque estamos defendiendo el territorio. Nos estamos motivando todos los días y la meta es resarcir todos los años de corrupción”.
El Clan Gnecco Cerchar
El Clan Gnecco Cerchar se refiere a un clan familiar que se originó en el departamento colombiano de La Guajira. El clan proviene de familias migrantes de Italia a Colombia en el Siglo XIX y de familias guajiras de mestizos españoles y tribus de la etnia Wayú.
Algunos miembros del clan surgieron económicamente en La Guajira con el contrabando y crimen organizado en la frontera colombo-venezolana, en la ruta La Paz-Maicao-Maracaibo y el comercio ilegal marítimo que llega a la península de La Guajira.
Luego pasaron al paramilitarismo, narcotráfico, y lavado de activos que invirtieron principalmente en ganadería, comercio y propiedades en bienes raíces.Otros surgieron económicamente profesionalmente, pero continuaron colaborando con sus familiares y parientes en otras capacidades.
En la década de 1990, miembros del clan lograron incurrir en la política del sur de La Guajira y el Cesar, y luego en el departamento del Magdalena. Con su poderío económico en la política, el clan se ha convertido en uno de los más influyentes de la región Caribe de Colombia, eligiendo a sus miembros al Congreso, y manejando burocracia y contratación Estatal a nivel nacional, regional y local. Han incurrido en la compra de votos (constreñimiento al elector) e intimidación, realizando alianzas con grupos al margen de la ley, como las AUC, las FARC y otras bandas criminales como “Los Curicheros” de Marquitos Figueroa. También han tenido contacto directo con la cúpula del chavismo y el narcoestado venezolano que lidera el Cartel de los Soles.


