El presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Barranquilla, Manuel Fernández Ariza, dijo que aunque la decisión de liquidar es de la Aeronáutica Civil y del Ministerio de Transporte, el sector privado de la ciudad aportará insumos para resolver el problema
Varios sectores políticos y gremiales del Atlántico de manera egoísta se opusieron al Aeropuerto Bicentenario entre Barranquilla y Cartagena. Ahora ante el evidente fracaso de la concesión del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, en privado, admiten que fue un error.
Hay que indicar que el contrato de concesión del aeropuerto Ernesto Cortissoz tendrá que ser liquidado. Con esa determinación se resolvió el laudo entre la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el Grupo Aeroportuario del Caribe.
En la decisión, adoptado por el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, se determinó que se debe dar la terminación anticipada del contrato, así como no se adoptarán sanciones adicionales para el concesionario.
Manuel Fernández indicó que el del aeropuerto es un tema que han padecido los atlanticenses en general. “Desafortunado el hecho de que la recuperación del aeropuerto haya sido nula en los últimos años a partir de la demanda, proceso que demoró mucho tiempo y que al final termina ordenando que se liquide y que se termine el contrato y nos preguntamos entonces, qué va a pasar con el aeropuerto y con las obras que hacen falta todavía. Esto es lo que nos ha llamado la atención de varios gremios”.
Agregó que: “Si bien no es nuestra responsabilidad porque es un tema que tiene que ver con organismos nacionales, que son los encargados del aeropuerto, hubo un cambio de gobierno y aquí lo que se trata es de ser proactivo, de hacer un análisis legal, entender cuáles son esos elementos claves legalmente y revisar qué se avanzó y que queda pendiente, cuáles son esos equipos que están en el aeropuerto, pero que no se han instalado y hacia futuro cuál es el esquema financiero”.
El mencionado tribunal de arbitramento fue convocado por el operador de la terminal aérea con la intención de ser compensados por la pandemia de covid-19 y las medidas que fueron adoptadas por el Gobierno nacional.
De acuerdo con el fallo del tribunal, la liquidación anticipada del contrato de concesión se debe a la ocurrencia de la pandemia y no por actuación alguna de la ANI o de la concesión. Es por esa razón que se ordena el pago de la liquidación como se prevé en el contrato y no se adoptan sanciones adicionales.
Al respecto, el Grupo Aeroportuario del Caribe –operador del aeropuerto Ernesto Cortissoz– indicó que durante todo el proceso arbitral fueron presentadas varias propuestas de reestructuración del contrato de concesión, con el fin de que fuera financieramente viable y evitar así su terminación.
“Lastimosamente las propuestas no fueron aceptadas por la ANI”, expuso el actual operador de la terminal aérea ubicada en el municipio de Soledad y que presta sus servicios a la capital del Atlántico.
El concesionario indicó que cuenta con el compromiso de mantener el aeropuerto “plenamente operativo y en servicio para sus usuarios”, mientras se surten los efectos del laudo proferido por el tribunal arbitral.


