Doce días después del devastador terremoto que sacudió a Venezuela, las autoridades presentaron un nuevo balance de la emergencia, reflejando la magnitud de una de las peores tragedias recientes del país. De acuerdo con el parte oficial correspondiente al 6 de julio, el desastre deja 3.535 personas fallecidas, 16.740 heridas y 6.462 rescatadas, mientras los organismos de socorro mantienen las operaciones en las zonas afectadas.
El informe también revela el fuerte impacto social que ha dejado el sismo. En total, 86.794 familias han recibido atención humanitaria, mientras que 17.854 personas permanecen sin vivienda tras la destrucción de sus hogares. A esto se suman los daños en la infraestructura, con 856 edificios afectados y 190 completamente colapsados, lo que ha obligado a reforzar las inspecciones y las medidas de seguridad en las áreas más golpeadas.
En materia de asistencia, las autoridades informaron que se han distribuido 9.603 toneladas de alimentos y 8.130.036 litros de agua potable para atender las necesidades básicas de la población damnificada. Asimismo, 25.016 pacientes han recibido atención médica en medio de la emergencia, mientras 82 campamentos transitorios permanecen habilitados para albergar a quienes perdieron sus viviendas.
La respuesta al desastre ha contado con un amplio despliegue humano. Según el reporte, participan 29.567 efectivos, apoyados por 27.930 voluntarios y 4.338 rescatistas internacionales, quienes continúan desarrollando labores de búsqueda, rescate, atención médica y entrega de ayuda humanitaria en distintos puntos del país.
El balance oficial también indica que desde el terremoto principal se han registrado 1.048 réplicas, una situación que mantiene en alerta a las autoridades y a la población, mientras avanzan los trabajos de recuperación y se evalúan los daños ocasionados por la emergencia.


