Las matronas del Festival del Pastel de Pital de Megua están invitando a todos los habitantes de la región a degustar su gastronomía, desde este 30 de junio hasta el 3 de julio.
La proyección es vender 40 mil pasteles durante el fin de semana y puente festivo, que pesan cada uno por lo general una libra.
Zully Martínez de Patiño, Raquel de la Asunción Urueta, Luisa Causado Blanco tres de las matronas, señalaron que están agrupadas en Asomapaz, Asociación de Mujeres Hacedoras de Pastel de Pital de Megua.
El evento hace parte del Festival Sazón Atlántico y Pital de Megua es un pueblo donde hay mucho sentido de pertenencia por parte de la comunidad, que le ofrece al turista su casa para que duerma después del evento porque no hay problemas de inseguridad.
Las matronas explican que ofrecen el servicio de domicilio, pero no en los días del Festival. “Atendemos a nuestros clientes durante los días sábados y domingos, no del festival. Se le pide la dirección al cliente y se le lleva el servicio a domicilio. Tenemos, además, nuestras redes y aparte hay 60 hacedoras que están consolidando su marca en redes sociales, En las redes, se pueden encontrar dichas páginas con Pastel de Mital”, dijo Zully Martínez de Patiño.
Los precios del pastel oscilan entre los 13 mil pesos y los 20 mil pesos.
HISTORIA
El encuentro casual de un grupo de amigos dio como resultado el impulso económico de todo un corregimiento. Pital de Megua tomó un nuevo rumbo a partir de 1992 cuando a Jorge López, Pastor Patiño, Alfonso Escorcia y Julián de la Hoz, entre otros reunidos en el compartir, se les ocurrió una idea para darle mayor visibilidad a su tierra.
Ver festivales nacientes que surgieron en otros municipios del Atlántico los llevó a darle un empujón a Pital de Megua, corregimiento del municipio de Baranoa, a través de la venta del pastel, un plato típico que se hacía en la mayoría de las casas cuando llegaba diciembre o en una festividad especial.
El famoso envuelto, que se consume en todo el departamento atlanticense y que también es protagonista en otros municipios como Piojó, Juan de Acosta y Tubará, se convirtió en pieza clave para crear identidad, generar empleo, mejorar la calidad de vida y dar a conocer el territorio pitalero.
El Festival del Pastel, ese mismo que comenzó como una idea planteada en una tertulia cotidiana, empezó a escribir una nueva historia para Pital de Megua. La economía dependiente única y exclusivamente de la agricultura se diversificó gracias al atractivo gastronómico y turístico del pastel.
“La actividad económica del corregimiento básicamente era el campesinado, la siembra y cosecha, pero hoy la actividad económica fundamental y permanente durante el año es la gastronomía y la producción del pastel”, dijo Farith de la Asunción, director creativo del Festival del Pastel.


