En un nuevo capítulo del conflicto armado colombiano, la Fuerza Pública asestó un golpe certero a las disidencias de las FARC en el corazón de la selva del Caquetá. Aunque el máximo cabecilla del Estado Mayor Central (EMC), alias “Iván Mordisco”, logró huir una vez más, lo hizo dejando atrás parte de su identidad: sus gafas, su computador personal y el fusil con el que había posado en múltiples videos propagandísticos. La operación, ejecutada con precisión quirúrgica, forma parte de la ofensiva “Jaguar Verde”, desplegada en los departamentos de Caquetá, Guaviare y Amazonas.
El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, fue el encargado de entregar el balance de esta contundente operación. Uno de los episodios más relevantes ocurrió el 9 de abril, cuando comandos de las Fuerzas Especiales del Ejército atacaron un campamento de alto valor estratégico en la zona rural del municipio de Solano, en Caquetá. Siete presuntos integrantes de la organización criminal murieron en el combate, entre ellos dos de los hombres de confianza de Mordisco: alias “Pollo Purino” y “el Paisa”.
Tal como informó “El colombiano” Aunque el cuerpo del líder guerrillero no fue hallado entre los abatidos, su presencia en el lugar quedó confirmada por la evidencia. En una canoa abandonada a orillas de un ramal del río Caquetá, las tropas hallaron sus gafas formuladas, un computador Asus Zenbook y su fusil Tavor X95 con mira telescópica, elementos que se habían vuelto parte del atuendo habitual del comandante subversivo en sus apariciones públicas. El hallazgo sugiere una huida apresurada y desordenada, probablemente en medio del asedio militar.
¿Quién es Iván Mordisco?
Néstor Gregorio Vera Fernández, alias “Iván Mordisco”, es uno de los principales símbolos de la disidencia armada en Colombia. Fue guerrillero raso de las FARC desde finales de los años noventa y ascendió rápidamente dentro de las estructuras del Bloque Oriental. En 2016, cuando la mayoría de su organización firmó el Acuerdo de Paz en La Habana, él decidió mantenerse en la ilegalidad, convirtiéndose en el primer comandante en rechazar abiertamente el proceso. Desde entonces, ha liderado el EMC, el grupo más fuerte entre las disidencias, caracterizado por sus ataques armados contra la Fuerza Pública, reclutamiento de menores, narcotráfico y minería ilegal. Ha sido señalado de ordenar masacres, asesinatos de líderes sociales y desplazamientos forzados en distintas regiones del país. Su capacidad de influencia y su alianza con grupos del crimen organizado lo convierten en uno de los principales obstáculos para la paz total en Colombia.
La Operación Jaguar Verde representa la tercera vez que “Iván Mordisco” escapa de una operación de gran envergadura desde que se alzó en armas contra el Estado. Pero esta vez, las señales son claras: la presión de la Fuerza Pública lo obligó a salir corriendo, desprovisto de sus herramientas más personales. La guerra contra el EMC sigue, pero el cerco se estrecha. Quizás no haya una cuarta fuga para quien, cada vez más, pierde aliados, recursos y visión.


