Barranquilla vuelve a ser epicentro del folclor y la cultura con la versión 31 del Festival Internacional de Danzas Folclóricas de la Confraternidad, un evento que inició ayer 11 de septiembre y que busca exaltar la tradición artística desde una perspectiva distinta: la convivencia y la salud mental. Esta iniciativa, liderada por la gestora cultural Carmen Meléndez, reúne a artistas, instituciones educativas y comunidades en torno a la danza y las expresiones culturales como herramientas de transformación social.
La agenda de este viernes 12 de septiembre incluye actividades desde temprano en la Universidad San Martín, donde se realizan talleres formativos. Posteriormente, a las 2:00 de la tarde, la Plazoleta de Bellas Artes abre sus puertas para recibir a visitantes con muestras de gastronomía, artesanías y dos ponencias, entre ellas la del director de la Fundación Monómeros, quien compartirá la experiencia de un proyecto que ha cambiado la vida de niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad a través del arte.
Más tarde, a las 4:00 p.m., la Escuela Distrital de Artes (EDA) será escenario de un conversatorio sobre el papel de la danza como expresión de libertad y convivencia, acompañado de talleres y muestras artísticas. La jornada cerrará en el Rincón Latino con una velada de poesía y danza, en la que la poetisa barranquillera Dolores Nieto interpretará poemas ancestrales, acompañada de la agrupación Palma Africana, que llevará esas palabras a la escena dancística.
La programación continuará mañana sábado 13 de septiembre con actividades de impacto social en instituciones como el Asilo San José, San Antonio, San Camilo y el reclusorio de mujeres El Buen Pastor. En estos espacios se realizarán muestras artísticas y conversatorios que, según Meléndez, buscan mostrar que “la danza no es solo un cuerpo que se mueve, sino un cuerpo que piensa, propone y expresa”. También habrá talleres y presentaciones en Campo de la Cruz, así como una jornada especial en Puerto Colombia dirigida a comunidades vulnerables.
Con esta agenda diversa e incluyente, el Festival Internacional de Danzas Folclóricas de la Confraternidad se consolida como un espacio de encuentro cultural que trasciende los escenarios artísticos y se convierte en una herramienta de transformación social. Barranquilla, una vez más, reafirma su papel como referente cultural de la región Caribe y del país.


