La historia médica de la región Caribe se transformó el pasado 5 de abril con la realización del primer trasplante de corazón en esta zona del país. El procedimiento, efectuado en la Clínica de la Costa en Barranquilla, estuvo liderado por el médico cardiólogo Alberto Serrano, quien en entrevista exclusiva con Extra Noticias Radio relató los detalles de esta intervención que representa un hito para la salud en la región.
“El 5 de abril realizamos el primer trasplante de corazón en la Costa Caribe colombiana. Fue en la Clínica de la Costa a una paciente con una insuficiencia cardiaca terminal”, explicó Serrano. La paciente intervenida sufría una condición en la que el corazón pierde la capacidad de bombear sangre al cuerpo, situación que no mejora con medicamentos y que obliga a constantes ingresos hospitalarios. Ese día, gracias a la alerta emitida por el Instituto Nacional de Trasplantes y Donación, el equipo médico recibió la noticia de la disponibilidad del órgano, el cual fue captado en Cartagena y posteriormente implantado en Barranquilla.
La paciente, de etnia wayuu, ha evolucionado de manera positiva. “Se encuentra en un muy buen estado general, ya está en habitación, está en un proceso de rehabilitación cardiaca”, indicó Serrano. Este proceso implica estrictos controles médicos, exámenes y la administración de medicamentos especializados para asegurar el éxito del implante. Según el especialista, se trata de una recuperación paulatina, pero alentadora.
“Estamos muy contentos y satisfechos porque esto es una nueva oportunidad para este tipo de pacientes que, sin duda alguna, no tienen una expectativa de vida”, resaltó Serrano, quien valoró la relevancia del procedimiento no solo desde el punto de vista clínico, sino también social, al ofrecer esperanza a poblaciones vulnerables que, históricamente, han tenido acceso limitado a este tipo de intervenciones complejas.
Aunque los trasplantes de corazón no son una novedad en Colombia —el primero se realizó hace más de 40 años en Medellín—, en la región Caribe no se había logrado ejecutar una cirugía de este nivel. “Teníamos una deuda enorme en torno a este procedimiento por múltiples dificultades. Esto no es tarea fácil”, reconoció el médico, señalando los obstáculos estructurales y de formación especializada que durante años impidieron este avance.
Finalmente, Serrano explicó que todo el equipo médico involucrado en la cirugía debió prepararse en el extranjero. En su caso, se formó en Brasil, en el Instituto del Corazón (Incor), una de las instituciones más prestigiosas en esta área. Este esfuerzo colectivo, sumado al compromiso institucional, permitió que la región Caribe entrara por fin en la lista de territorios capaces de realizar trasplantes cardíacos, marcando un antes y un después en la historia de la medicina local.


