La reciente mesa de garantías realizada en la Universidad del Atlántico, tras cerca de 50 días de paro académico, dejó múltiples reacciones, en su mayoría positivas, al permitir destrabar una de las crisis institucionales más complejas de los últimos años. Este espacio de concertación, que reunió a estudiantes, sindicatos y directivas, surgió luego de la controversia generada por la elección de Leyton Barrios como rector y permitió pactar un documento con cerca de 100 garantías, con el que se acordó el retorno a las actividades académicas a partir del jueves 15 de enero.
En medio de este nuevo panorama, el presidente de la Asociación de Profesores Universitarios (ASPU), Walberto Torres, se refirió al momento actual de la institución en entrevista exclusiva con Extra Noticias, Radio Tropical y Transmeccar Radio. El dirigente sindical destacó que la universidad se encuentra en una fase de recuperación administrativa y operativa, luego de varias semanas de cierre de oficinas y dependencias en distintas sedes.
“Está en el proceso de recuperación de las dependencias, de muchas oficinas que estaban cerradas, claustradas”, señaló Torres, al explicar que el rector encargado, Rafael Castillo, junto a su equipo de trabajo, adelanta labores para reactivar el funcionamiento institucional. Según indicó, el objetivo inmediato es llegar en condiciones adecuadas al reinicio de clases, con “la mente puesta en el 15 de enero”, fecha acordada para la normalización académica.
Uno de los aspectos más exigentes del acuerdo fue la aprobación del documento que reúne las cerca de 100 garantías planteadas por los distintos sectores que participaron en la toma de la universidad. Torres reconoció que se trató de un proceso complejo, tanto por la diversidad de actores como por las diferencias internas entre facultades y unidades académicas. “Imagínense aprobar casi 100 garantías que propusieron los diversos sectores y grupos que estaban en la toma, pero se llevó a un feliz acuerdo”, expresó.
Sobre el alcance de este documento, el presidente de ASPU advirtió que su cumplimiento total no puede darse de manera inmediata. “Me parece una tarea muy grande”, afirmó, al recordar que el Ministerio de Educación designó a Rafael Castillo como rector encargado por un año, tiempo que considera clave para estabilizar la universidad, pero no suficiente para responder de forma instantánea a todas las exigencias. En ese sentido, explicó que algunas garantías son prioritarias, mientras que otras están proyectadas a corto, mediano y largo plazo.
Finalmente, Torres subrayó que, aunque el documento es extenso y ambicioso —“tiene proporcionalmente más artículos que la Constitución colombiana”—, fue una herramienta necesaria para alcanzar consensos y superar el bloqueo institucional. Añadió que el reto ahora será no solo la reapertura total de las dependencias, sino también el seguimiento permanente al cumplimiento de los acuerdos, en un proceso que permita recuperar la estabilidad académica y administrativa de la Universidad del Atlántico.


