El domingo 5 de noviembre de 2023 será el cierre de los Juegos Panamericanos en Santiago de Chile. Durante la ceremonia de clausura se debe entregar el testigo de las justas a la próxima sede, que en teoría será Barranquilla en 2027; sin embargo, esto aún no está definido.
La preocupación del alcalde de la capital atlanticense, Jaime Pumarejo, es notable porque el Gobierno Nacional no ha dicho un ‘sí’ firme a la responsabilidad que asumirá la Nación.
El problema es de recursos porque el Gobierno Nacional debe asumir el 60% de los costos y el Distrito y la Gobernación el 40%.
El mandatario distrital indicó que hay un contrato firmado entre el Gobierno nacional, Panam Sports, la Alcaldía y Gobernación “que nos da la obligación y el honor -después de 50 años- de hacer unos Juegos Panamericanos en el país”.
Pumarejo señaló que Barranquilla tiene un escenario financiero austero ya que la mayoría de inversiones que tenían que hacerse ya están listas por los escenarios deportivos que se hicieron en la ciudad en el marco de los Centroamericanos.
“Los mensajes que hemos recibido del presidente Gustavo Petro son positivos, Este es un compromiso del Estado colombiano que fue firmado y no podemos desconocer. Nuestro objetivo era conseguir los juegos, que parecía imposible y lo conseguimos, dejamos un plan maestro andando y diseños preliminares con miras a construir un velódromo de primera categoría y un coliseo de primera categoría y lo más increíble: una infraestructura que fue construida en el año 2017 y que llegará al 2027 con las mejores condiciones”, dijo el alcalde Pumarejo.
Agregó que: Hoy estamos mucho más cerca de lograr la sede de los juegos, pero no podemos cantar victoria. Necesitamos que haya una manifestación clara por parte del Gobierno Nacional y eso es lo que vamos a buscar con el Presidente Gustavo Petro”.


