El Festival Internacional de Cortometrajes Cine a la Calle celebra su edición número 26 del 20 al 24 de octubre, con más de 100 producciones audiovisuales, proyecciones gratuitas en barrios, colegios y universidades, y espacios de formación sobre inteligencia artificial, inclusión y cine comunitario.
Las calles, los parques y los espacios culturales de Barranquilla volverán a convertirse en escenarios para contar historias. Desde este martes 20 de octubre y hasta el sábado 24, el Festival Internacional de Cortometrajes Cine a la Calle (Ficica) desarrollará su edición número 26 con una programación que busca acercar el séptimo arte a nuevos públicos y fortalecer el sector audiovisual del Caribe colombiano.
La agenda incluye más de 100 cortometrajes nacionales e internacionales y más de 40 actividades gratuitas, entre proyecciones, talleres, charlas y encuentros para realizadores, estudiantes y aficionados al cine. La iniciativa, organizada por la Fundación Cine a la Calle, mantiene su apuesta por llevar las películas más allá de las salas convencionales y convertir los espacios cotidianos en lugares de encuentro alrededor de la cultura.
La inauguración se realizará este martes, a las 6:30 de la tarde, en la Fábrica de Cultura, donde se presentará una selección de cortometrajes. Durante los días siguientes, la programación llegará a distintos sectores de la ciudad, con propuestas para públicos infantiles, jóvenes y adultos.
El cine llega a los barrios
Uno de los componentes centrales de esta edición será el Cine Itinerante, que recorrerá sectores como Villas de San Pablo, Las Flores y Villas de la Cordialidad. Las proyecciones también tendrán lugar en escenarios como la Cinemateca del Caribe, la Alianza Francesa de Barranquilla y diferentes instituciones educativas y universidades.
Más allá de exhibir películas, el festival busca que las comunidades participen en la creación de sus propias historias. Una de las experiencias previstas tendrá lugar en Villas de la Cordialidad, donde jóvenes y adultos mayores participarán en un taller de cine comunitario para aprender a narrar historias mediante sus teléfonos celulares.
El proceso concluirá con la realización de un cortometraje que será proyectado ante los habitantes del sector, como una forma de reconocer las experiencias y las voces de quienes construyen la vida cotidiana del barrio.
Maye Amaya, productora general de Ficica, explicó que el propósito es promover la apropiación de los espacios comunitarios a través de la cultura y generar oportunidades para que las personas puedan reconocerse en las imágenes que ven en pantalla, pero también convertirse en creadoras de sus propios relatos.
La propuesta busca, además, propiciar diálogos entre generaciones y abrir espacios de conversación sobre las realidades de cada comunidad. En ese sentido, el cine funciona como una herramienta para compartir experiencias, visibilizar problemáticas y construir puntos de encuentro.
La programación educativa también llegará a instituciones como los colegios Pies Descalzos de La Playa, IED Germán Vargas Cantillo, Jorge Nicolás Abello, la Escuela Normal La Hacienda y Don Bosco. En este último escenario se instalará una pantalla LED para llegar a cerca de 1.000 estudiantes.
Formación, industria e inclusión
Ficica también tendrá espacios académicos y encuentros dirigidos a fortalecer las capacidades de quienes hacen parte del ecosistema audiovisual. Entre los temas previstos figuran el uso de la inteligencia artificial en la creación cinematográfica, la escritura de guion, el cine comunitario, la memoria afrodescendiente del Caribe colombiano, la diversidad étnica y la accesibilidad.
En el componente de industria se desarrollará Un Corto Laboratorio, una iniciativa de acompañamiento para proyectos de cortometraje de ficción que se encuentran en etapa de desarrollo. El espacio ofrecerá asesorías en áreas como guion, dirección y producción.
La inclusión será otro de los ejes de la programación. El festival contempla proyecciones adaptadas para personas con discapacidad visual y auditiva, con el objetivo de ampliar las posibilidades de acceso a las producciones audiovisuales y promover conversaciones sobre las herramientas necesarias para construir una experiencia cinematográfica más accesible.
Las proyecciones imperdibles
Entre las actividades destacadas se encuentra el programa ‘Construir Familia’, que reúne cortometrajes sobre las distintas formas de familia y sus complejidades. La función está prevista para el miércoles 21 de octubre, a las 4:00 de la tarde, en el teatrino 2 de la sede norte de la Universidad del Atlántico.
Ese mismo día, a las 4:00 de la tarde, la Cinemateca del Caribe recibirá ‘Miradas: más allá del género’, una selección de seis cortometrajes que explora diferentes narrativas y géneros cinematográficos, desde el terror hasta la comedia.
Para el jueves 22 de octubre, a las 6:00 de la tarde, la Alianza Francesa de Barranquilla presentará ‘Y así pasan los días’, un programa que aborda la cotidianidad y el paso del tiempo a través de historias que encuentran lo extraordinario en situaciones sencillas.
Las funciones familiares también ocuparán un lugar importante. El programa ‘Encuentros’ llegará a la Fábrica de Cultura 2, en Villas de San Pablo, el miércoles; al parque Las Flores, el jueves; y a la cancha de baloncesto de Villas de la Cordialidad, el viernes. Las proyecciones están programadas para las 6:00 de la tarde.
Por su parte, el programa ‘Cine accesible’ se realizará el viernes 23 de octubre en la Cinemateca del Caribe, con funciones a las 8:00 y 10:30 de la mañana, y una selección de cinco cortometrajes adaptados para personas sordas y ciegas.
El cierre del festival será el sábado 24 de octubre, a las 6:30 de la tarde, en la Concha Acústica del parque Sagrado Corazón. Allí se realizará la última proyección y la premiación de las categorías de mejor cortometraje local, nacional e internacional, mejor corto con contenido infantil y el Concurso Mini, dedicado a los filminutos.
Con esta nueva edición, Ficica busca reafirmar el papel del cine como una experiencia colectiva capaz de conectar territorios, impulsar nuevas voces y acercar las expresiones audiovisuales a públicos diversos. Durante cinco días, Barranquilla tendrá en sus barrios y espacios culturales una invitación abierta a descubrir historias que, por su formato y sus propuestas, encuentran en la pantalla comunitaria una oportunidad para llegar a nuevas audiencias.


