Barranquilla es tu ciudad, la que como cantan Los Melódicos, “siempre te brinda una sonrisa, por sus lindas mujeres, por su Zona Franca, por el río Magdalena, y por su carnaval”, y ahora también por su Malecón, donde justamente existe la intención de los principales desfiles de la Vía 40 trasladar.
Barranquilla pareciera un tanto desesperada en función de su eslogan de “a otro nivel” querer el progreso llevar, debido al afán por el tiempo perdido en los últimos cuatro años en los que importantes proyectos de desarrollo turístico no se pudieron realizar.
Ahora está abierta “la ventana al mundo”, y por ella una nueva imagen del carnaval se quiere mostrar, para asegurar su prestigio como “Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad”.
Se trata de la intención de trasladar los desfiles principales de la Vía 40 hacia la avenida del Malecón, lo cual parece interesante y hasta produce alguna emoción; pero para ese propósito hay que definir un verdadero “proyecto técnico”, prestando mucha atención a los especialistas involucrados y autoridades competentes.
Para el propósito mencionado, hay que definir cuál es el problema que invita a su traslado o qué necesidad se pretende satisfacer; analizando los pro y los contras que habrían que resolver.
Entonces hay que establecer objetivos específicos, que sean medibles, alcanzables, relevantes y con un tiempo límite, teniendo en cuenta las fechas del carnaval.
Para lo anterior hay que elaborar un juicioso plan de acción, con cronograma de cumplimiento, señalando el alcance de las metas específicas, con sus respectivos responsables y recursos necesarios.
Pero para un proyecto de espectáculo masivo en vía pública, lo más importante es la elaboración de un adecuado Plan de Emergencia y Contingencia, que garantice la seguridad de los asistentes y la continuidad operativa de la ciudad, diseñando estrategias de control de multitudes, atención prehospitalaria y gestión de tráfico.
La elaboración de un Plan de Emergencia y Contingencia, de este tipo, exige un análisis de riesgos y aforo por parte de todas las autoridades y entidades de socorro involucradas, para identificar las amenazas internas y externas considerando:
- Amenazas naturales: lluvias, tormentas o vientos fuertes.
- Amenazas antrópicas: aglomeraciones, riñas, fallas estructurales o incendios.
El cálculo del aforo es importante para determinar la cantidad máxima de asistentes permitida según el espacio disponible por metro cuadrado.
PLAN DE MOVILIDAD Y ACCESIBILIDAD
Al usar una vía pública, el impacto en el tráfico es inevitable. Hay que coordinar cierres viales con las autoridades de movilidad locales.
- Plano de circulación: es necesario para establecer las rutas de llegada, evacuación y vías de acceso exclusivas para vehículos de emergencia.
- Señalización: balizamiento, vallas de contención para evitar avalanchas o presión de multitudes y letreros visibles en todo el trazado.
- Transporte público: coordinar rutas alternas y desvíos si el evento bloquea vías principales.
SEGURIDAD Y LOGÍSTICA
Es importante definir la seguridad privada y su coordinación con la fuerza pública.
- Personal logístico: definir cantidad de acomodadores y personal de seguridad acreditados.
- Anillos de seguridad: establecer zonas de preingreso, filtros de requisa, taquillas y el escenario principal.
PLAN DE SALUD Y EMERGENCIAS
El componente de atención prehospitalaria debe contemplar el manejo de incidentes masivos de acuerdo con la normativa vigente.
- Módulos de Estabilización y Clasificación: establecer áreas medicalizadas para la atención inicial.
- Ambulancias: definir el número de vehículos medicalizados y básicos requeridos según el aforo total.
- Brigadas de emergencia: contar con personal capacitado distribuido estratégicamente en la ruta o área del evento.
GESTIÓN DE PERMISOS Y ENTIDADES
Los espectáculos masivos en espacio público requieren la aprobación de distintas entidades gubernamentales, a menudo gestionadas a través del Puesto de Mando Unificado (PMU).
- Alcaldía y Secretaría de Gobierno: permisos para la ocupación temporal del espacio público.
- Secretaría de Movilidad: autorización para el Plan de Manejo de Tráfico (PMT).
- Cuerpo de Bomberos y Gestión del Riesgo: validación técnica y conceptual del Plan de Contingencia.
- Policía Nacional: conceptos de seguridad y orden público.
La instalación de los palcos deberá tener un tratamiento especial con sus respectivos planes de contingencia amarrados con el Plan de Emergencia General de la ciudad.
En fin, el traslado de los desfiles del Carnaval de la Vía 40 hacia el Malecón no debe corresponder a una encuesta caprichosa y subjetiva, sino a un análisis serio de costo-beneficio, donde el factor humano sea el primordial. Considerar qué tanto gana o pierde el pueblo en general que su carnaval quiere disfrutar, y hasta los mismos negocios que en el mismo Malecón se pudieran afectar para bien o para mal, por lo que debe existir un verdadero estudio técnico antes de tomar una decisión. Esto tiene mucha tela para cortar, y hay que saber hacer con mucha responsabilidad.
Fdo.
José R. Munera Navarro
Experto en Seguridad Industrial.


