En rojo están las cifras del Instituto de Tránsito del Atlántico, denunció Víctor Solano, vocero del sindicato de la entidad. La cartera morosa llega a los 210 mil millones de pesos, pero la recuperación de la misma solo alcanza el uno por ciento.
“El proceso que vive el Tránsito es de deterioro desde el punto de vista financiero. La cartera por recuperar de los derechos de tránsito asciende a los 210 mil millones de pesos, pero no se recuperan siquiera el uno por ciento”, dijo el dirigente sindical.
También explicó que el contrato que tenía Construseñales finalizó en noviembre del año pasado y por lo tanto debía liquidarse, pero hubo una cesión del mismo a la Unión Temporal Movilidad Digital Atlántico y se amplió dicho contrato por cinco años más. “Esto es una burla para los ciudadanos del Atlántico porque se debió convocar una licitación pública. La Unión Temporal se lleva el 45 por ciento y el Tránsito se queda con el 55 por ciento, pero de ese porcentaje, debe pagar varias obligaciones y solo le queda el 13 por ciento. Estamos hablando de un contrato leonino”, indicó el dirigente sindical.
Con respecto al exceso de cámaras fotomultas, Víctor Solano indicó que lo son. “El objetivo de los institutos de tránsito es el control de la movilidad, pero la accidentalidad sigue creciendo en el Atlántico porque no hay un control real de la movilidad y de la accidentalidad. Todos los recursos que le entran al Instituto Departamental del Tránsito favorecen a la empresa privada porque el 80 por ciento de los recursos se van a esta. Esta se ha tomado al organismo de tránsito”.
Explicó que los trabajadores no quieren que se liquide el Instituto de Tránsito del Atlántico. “Estamos peleando porque se hagan unos contratos que beneficien al Tránsito del Atlántico. De cerrarlo se irían 53 funcionarios a la calle y 90 personas que laboran con ordenes de prestación de servicios. Hay una nómina paralela y desangrando en este sentido al organismo de tránsito”, afirmó, por último.


