El director de la Oficina Municipal de Prevención y Atención de Desastres de Puerto Colombia, Leo Vargas, advirtió que 1.200 familias que ocupan el Cerro Cupino están en grave riesgo porque hay muchas posibilidades de que este se desplome.
El funcionario pidió apoyo urgente de la Nación y el Departamento pues la situación que vive el municipio costero es calamitosa por el invierno que ha dejado 480 familias damnificadas.
“El balance del invierno en Puerto Colombia es totalmente grave. En materia vial, la antigua de Puerto Colombia colapsó totalmente, no tenemos gas en el municipio porque colapsó la tubería, el cableado que suministra energía al municipio también resultó afectado. De igual forma tenemos el problema de las laderas deslizadas. Hemos reubicado unas doce familias y faltan 38 por reubicar por posible colapso de sus viviendas. Igualmente, las viviendas que se encuentran ubicadas en Altos de Pradomar se han visto colapsadas”, señaló el funcionario.
También destacó que la Vía al Mar colapsó y de igual manera está a punto de derrumbarse el puente a la altura del arroyo León.
“El panorama no es positivo para Puerto Colombia. Ojalá que el clima nos permita atender a la gente. Ya estamos en comunicación con el Departamento y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo agilizando las ayudas porque el Municipio no tiene capacidad para atender tantas emergencias”, indicó el funcionario.
Las 480 familias que se encuentran damnificadas por los fuertes aguaceros residen en los barrios Girasol, Villa Rosario, Colinas del Sol, Vistamar, Nuevo Horizonte, Cupino, Salgar y Altos de la Risota.
“Toda la ladera está cediendo y las viviendas que se encuentran allí están a punto de caerse por eso estamos realizando monitoreo constante y reubicando familias con el apoyo de las Juntas de Acción Comunal. Si nosotros, el pasado sábado, no movemos cuatro familias, hubiese sido una tragedia porque se desplomó un muro. Ya los terrenos no aguantan agua”, indicó el funcionario.
Con respecto al Cerro Cupino, enfatizó que: “Este se está desplomando y puede afectar alrededor de 1.200 familias. Estamos realizando monitoreo permanente y solicitando ayuda con unos estudios para evitar un desastre mayor”.


