Tras el anuncio de Viva Air de suspender sus operaciones en Colombia, por problemas financieros, decenas de pasajeros nacionales e internacionales pasaron la noche en diferentes aeropuertos del país protestando para exigirle a la low-cost y a las autoridades aéreas colombianas que les brinden soluciones para poder llegar a los destinos hacia los que viajaban.
La suspensión de operaciones de Viva Air en la noche de este lunes ha dejado afectados a miles de pasajeros que tenían tiquetes con la aerolínea, por lo que en las últimas dos noches han tenido que buscar otras alternativas mientras solucionan su situación. Muchos de ellos han dormido en los aeropuertos.
Según informó El Tiempo, aunque la Aeronáutica Civil confirmó este martes que aerolíneas competidoras como Latam, Avianca y Satena ayudarán a reacomodar pasajeros en sus vuelos que tenían tiquetes para los días 27 y 28 de febrero, y para este miércoles 1 de marzo, aún no se sabe qué pasará con más de un millón de personas que según el Ministerio de Transporte tienen tiquetes comprados por Viva.
Continúa la crisis por el cese de operaciones de Viva que, a la fecha, ya deja cientos de pasajeros afectados que permanecen varados en diferentes aeropuertos colombianos como El Dorado, en Bogotá; José María Córdova, de Medellín; Rafael Núñez, de Cartagena, y Ernesto Cortissoz, de Barranquilla.
En las últimas horas se han conocido nuevas imágenes y testimonios de ciudadanos que han tenido que pasar la noche en las diferentes terminales aéreas del país debido a que no han logrado obtener una solución por parte de las autoridades correspondientes.
En diálogo con Única, la emisora de la universidad Autónoma del Caribe y el Sistema Cardenal, Sandra, una de las pasajeras afectadas, contó que lleva más de 24 horas intentando salir de Colombia pero, hasta la mañana de este miércoles 1 de marzo, no había podido hacerlo debido a que nadie le ha brindado una solución.
Este 1 de marzo, el panorama en el aeropuerto El Dorado de Bogotá amanece alentador. Algunos pasajeros afectados ya están esperando sus vuelos en las diferentes aerolíneas autorizadas y otros se encuentran más tranquilos por la respuesta de Aeronáutica Civil a la espera de que reprogramen su tiquete.
El panorama fue el mismo en el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, donde la emisora Única y el sistema Cardenal conoció que los pasajeros afectados igualmente pasaron la noche en la terminal aérea esperando una solución para poder llegar a otras ciudades colombianas o salir fuera del país.
“En bancas, arropados con toallas y con las mismas maletas como almohada, amanecieron durmiendo varias personas en el aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla mientras les llega el turno de viajar tras la suspensión de Viva Air”, fue el reporte de las emisoras mencionadas.
¿Y qué dicen las autoridades?
Luego de que la aerolínea de bajo costo anunciara el cese de sus operaciones y dejará a cerca de 18.000 pasajeros varados en diferentes terminales aéreas, la Superintendencia de Transporte anunció que abrirá una investigación en contra de Viva por motivos del incumplimiento de contratos de transporte a sus usuarios.
“Le reiteramos a la aerolínea Viva que es su deber mantener los canales de comunicación con los usuarios y hacemos un llamado para que en forma inmediata procure las soluciones que el contrato de transporte les demanda”, solicitó la entidad a través de un comunicado.
A renglón seguido, la SuperTransporte agregó que: “Ante el incumplimiento de los derechos de usuarios por la aerolínea Viva, la SuperTransporte adelantará las investigaciones pertinentes”.
En línea con lo anterior, la entidad indicó que, con el fin de garantizar soluciones a los pasajeros afectados, dispusieron de personal que se encargará de dialogar y articular con otras aerolíneas para que se pueda prestar el correcto servicio de transporte a los usuarios afectados.
Viva Air, por su parte, anota que 5 mil empleos que “directa e indirectamente” dependen de la empresa podrían perder su empleo por cuenta de los “más de siete meses” que ha tardado el trámite. Por lo pronto no parece que el recurso de haberse amparado a la ley de rescate diseñada por el Gobierno para reestructurar las deudas de los negocios aplastados por la pandemia haya surtido mayor efecto.


