Los operadores turísticos del balneario de Santa Verónica, en el municipio de Juan de Acosta, lanzaron un grito de auxilio ante lo que consideran una de las peores crisis en su historia reciente. La emergencia se agravó el pasado fin de semana tras el fracaso del Festival Gastronómico, un evento que, según aseguran, terminó en pérdidas debido al cierre de la Vía al Mar y la falta de atención institucional.
En entrevista exclusiva con Extra Noticias Radio, Silvio “El Pollo” Charris, vocero del sector turístico del balneario, no ocultó su frustración: “Los 38 operadores turísticos perdimos la inversión por el fracaso del Festival Gastronómico del fin de semana”.
Charris describió con contundencia la gravedad de la situación:
“En los 70 años que tiene de operatividad este entorno productivo, turístico y social como lo es el balneario de Santa Verónica, nunca habíamos enfrentado una situación tan calamitosa como la que estamos padeciendo hace dos años con la erosión costera, sumado al colapso del puente y la cancelación del festival gastronómico”.
Según el vocero, las pérdidas del fin de semana fueron históricas. “Ayer vivimos la peor situación en resultados en ventas, no solamente en mi negocio, que apenas vendimos 280 mil pesos, sino en los 28 restaurantes y los otros 10 establecimientos comerciales como tiendas y ferreterías. El flujo de gente que tuvo Santa Verónica ayer solamente representó un 2% de la carga turística que normalmente maneja el balneario”, detalló.
El impacto económico también tiene un trasfondo social. “Nosotros, en los 38 establecimientos comerciales, tenemos una capacidad de atención para unas 10 mil personas, y desde la administración de Elsa Noguera y lo que va del mandato de Eduardo Verano, hemos padecido un decrecimiento en la operatividad turística debido a la falta de gente. Los turistas llegan, pero al ver a toda Santa Verónica destruida en un 40%, no se interesan en quedarse”, aseguró.
Charris fue enfático al señalar la falta de compromiso de las autoridades:
“Nos tienen sumidos en la miseria por falta de obras y falta de atención”, sentenció.
Además, hizo un llamado directo a los entes territoriales para que asuman su responsabilidad. “Los administradores de los entes territoriales como la alcaldía de Juan de Acosta y la Gobernación del Atlántico tienen la obligación constitucional de solucionar las obras que necesita la comunidad para estabilizar el aporte socioeconómico que los empresarios particulares hacemos a través de la generación de empleo”, concluyó.
El clamor de Santa Verónica resuena con fuerza. Mientras sus calles siguen marcadas por la erosión, el cierre vial y la falta de inversión, sus operadores turísticos se enfrentan al desafío de sobrevivir en medio de un abandono institucional que amenaza con borrar uno de los destinos más emblemáticos del Atlántico.


