Eliminar los criaderos, evitar la acumulación de agua y utilizar medidas de protección contra las picaduras son algunas de las acciones clave para reducir el riesgo de transmisión de esta enfermedad.
Con la llegada de temporadas de lluvias y el aumento de las temperaturas, las condiciones pueden favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. Por esta razón, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de reforzar las medidas de prevención en los hogares y las comunidades, especialmente en las zonas donde se registran casos de la enfermedad.
El dengue es una infección viral que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. Aunque puede presentarse con síntomas leves, también puede evolucionar hacia formas graves que requieren atención médica oportuna.
Una de las principales estrategias para reducir el riesgo es eliminar los lugares donde el mosquito deposita sus huevos. Para ello, se recomienda revisar patios, terrazas, jardines y otros espacios donde pueda acumularse agua.
Eliminar los criaderos
Los recipientes con agua estancada representan uno de los principales focos de reproducción del mosquito. Por eso, las autoridades sanitarias recomiendan:
- Lavar y cepillar los tanques y recipientes de agua: mantenerlos bien tapados y limpiar sus paredes para retirar los huevos que puedan quedar adheridos.
- Eliminar el agua acumulada: vaciar y limpiar regularmente floreros, baldes, bebederos de animales y otros recipientes.
- Desechar objetos inservibles: retirar llantas, botellas, latas y envases que puedan almacenar agua de lluvia.
- Limpiar patios y terrazas: revisar canaletas, desagües y zonas donde se formen charcos.
- Cambiar frecuentemente el agua de los animales: lavar los recipientes antes de llenarlos nuevamente.
- Mantener los espacios limpios y protegidos: instalar tapas en depósitos de agua y utilizar mallas en puertas y ventanas cuando sea posible.
Estas acciones deben realizarse de manera periódica, incluso cuando no se observen mosquitos, ya que sus huevos pueden permanecer adheridos a las superficies de los recipientes.
¿Cómo protegerse?
Además de eliminar los criaderos, es importante reducir el contacto con los mosquitos. Para ello, se aconseja utilizar repelentes siguiendo las instrucciones de la etiqueta, vestir ropa que cubra brazos y piernas cuando las condiciones climáticas lo permitan e instalar mosquiteros o mallas en puertas y ventanas.
También es fundamental que las comunidades participen en las jornadas de limpieza y atiendan las recomendaciones de las autoridades de salud. La prevención no depende únicamente de las acciones individuales, sino también del mantenimiento de los espacios públicos y de la eliminación de posibles focos de reproducción.
Síntomas de alerta
El dengue puede manifestarse con fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, molestias musculares y articulares, náuseas o sarpullido. Ante estos síntomas, especialmente en zonas donde circula el virus, se recomienda acudir a un servicio de salud y evitar la automedicación.
Hay señales que requieren atención médica inmediata, como dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrado de encías o nariz, dificultad para respirar, somnolencia inusual o debilidad marcada. Estas manifestaciones pueden aparecer incluso cuando la fiebre comienza a disminuir.
No se recomienda tomar aspirina ni antiinflamatorios como ibuprofeno sin indicación médica, debido al riesgo de sangrado asociado con el dengue.
La prevención sigue siendo una herramienta fundamental para disminuir la transmisión. Revisar los recipientes, eliminar el agua estancada y protegerse de las picaduras son acciones sencillas que, realizadas de manera constante, contribuyen a proteger a las familias y a sus comunidades.


