La inconformidad crece entre los habitantes del sector La Gran Vía ante los reiterados retrasos en la ejecución de la obra que prometía mejorar la movilidad en esta importante arteria vial. En entrevista exclusiva con Extra Noticias Radio, el líder social Javier Fernández expuso las graves afectaciones que la demora ha causado en la comunidad, incluyendo un aumento preocupante de la inseguridad, pérdidas económicas para los comerciantes y complicaciones para estudiantes y usuarios del transporte público.
“Yo acabo de llegar y veo una vía bastante desolada”, dijo Fernández al describir el panorama actual de la zona. Según explicó, lo que antes era un corredor activo y lleno de buses, ahora se encuentra prácticamente vacío. “Antes llegaban 20 buses y cruzar era difícil. Hoy, apenas se ven dos o tres, todo está desolado”.
La situación, según Fernández, se agravó cuando los transportadores y empresas de buses decidieron, sin previo aviso a la comunidad, suspender su paso por el tramo comprendido entre Le champ y el sector de la Universidad del Atlántico, incluyendo la Universidad Antonio Nariño. Esta decisión ha dejado a cientos de estudiantes sin opciones de transporte directo, obligándolos a tomar rutas más largas y menos seguras. “Ya los estudiantes saben que esos buses no van a pasar por aquí. Se van por la 46, dan la vuelta y pasan por el bloque H”, detalló.
A esta falta de movilidad se suma un preocupante aumento de la inseguridad. De acuerdo con Fernández, los atracos se han vuelto frecuentes en la zona. “Hace unos días atracaron a una niña, y eso fue la gota que rebosó la copa. Ayer hubo una protesta de las comunidades del área por esta situación”, indicó. Además, recordó que “hace 15 días atracaron el Bancolombia que está en el centro comercial que va después de Le champ”.
El impacto también ha golpeado duramente al sector comercial. Varios negocios han cerrado debido a la disminución del flujo de personas y el clima de inseguridad, lo que ha dejado a muchas personas sin empleo. “Esto ha llevado a una cantidad de desempleados porque los comerciantes quedan en el aire”, denunció el líder.
Otro punto crítico señalado por Fernández es la falta de comunicación y socialización por parte de las entidades responsables de la obra. A pesar de que los líderes sociales han sostenido reuniones con representantes de Edubar y el contratista Javier Torres, “no se nos ha socializado esto, y eso va a hacer más difícil la situación”, advirtió.
La comunidad también está preocupada por lo que se avecina. “Muy pronto se va a cerrar la vía desde la bomba de Petromil hasta donde comienza el puente de la prosperidad, hasta el bloque H. Eso lo van a cerrar por cinco meses. Eso va a quedar bloqueado si no tomamos una decisión conjunta y nos unimos todos”, alertó.
Frente a este panorama, Fernández hace un llamado urgente a las autoridades municipales, contratistas y comunidad en general a buscar soluciones conjuntas antes de que la situación empeore. “Esto se está convirtiendo en algo de alto nivel”.
La comunidad qur transita y trabaja alrededor de La Gran Vía exige respuestas concretas, mayor presencia institucional y, sobre todo, una ejecución responsable y rápida de las obras que aún mantienen en vilo la tranquilidad y el desarrollo de esta zona del municipio de Puerto Colombia.


