Según cifras de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), proporcionadas por Infobae entre 2017 y 2022 el número de mujeres que optaron por congelar sus óvulos creció en un 70%. Mientras que en 2017 se registraron 2.908 casos, en 2022 la cifra aumentó a 4.945. De ellas, cerca del 70% lo hicieron por razones sociales, como priorizar su desarrollo profesional o esperar una pareja estable, y el restante 30% por motivos médicos. Este fenómeno global también tiene lugar en Colombia, y sobre ello habló en exclusiva con Extranoticias Radio el ginecólogo Fidel Plata Gutiérrez, quien explicó en detalle los alcances y posibilidades que ofrece esta práctica médica.
“Recordemos que cuando estamos hablando de preservar los óvulos, estamos hablando de que los óvulos se pueden guardar para más adelante”, explicó el médico, aclarando que este procedimiento no siempre responde a una decisión anticipada, sino también a posibles problemas de fertilidad. Plata indicó que si una pareja lleva un año de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos y no hay embarazo, “podemos tener un problema de infertilidad” y es allí donde entran diversas evaluaciones clínicas. “De pronto el hombre tiene los espermatozoides muy bajos, o la mujer tiene un problema de ovulación, obstrucción de trompas, endometriosis o alguna alteración hormonal”.
Ante ese panorama, el especialista señaló que existen alternativas como la fertilización in vitro, en la que “se coge el espermatozoide, se une al óvulo y ese óvulo fecundado se preserva, se guarda, se congela”, o bien la opción de que una mujer con pareja o sin ella congele sus óvulos no fecundados, con miras a utilizarlos más adelante. Este tipo de procedimientos, explicó, se realiza con frecuencia en Barranquilla en instituciones como Procrear.
Plata Gutiérrez fue enfático en resaltar que “es una práctica que realmente es muy benéfica para muchas mujeres”, y que cada vez son más las que, junto a sus parejas, consideran esta alternativa. “Esto es una fertilización de alta complejidad que se hace en Barranquilla hace mucho tiempo”, comentó, señalando además que existen bancos tanto de esperma como de óvulos donados, para quienes por razones médicas no pueden producir sus propias células reproductivas.
Para ilustrar esta posibilidad, el especialista mencionó un ejemplo claro: “Una mujer de 48 años que todavía está menstruando, pero que sus óvulos son de muy mala calidad, puede recibir un óvulo de una donadora de 28 años. Genéticamente ese hijo no va a ser de ella, pero ella es quien lo va a gestar y a parir; ese es su hijo”, enfatizó, desmitificando muchas dudas sociales y culturales sobre el proceso.
En cuanto a la edad en que una mujer puede fecundar sus óvulos, el ginecólogo fue claro: “Una mujer puede tener bebés hasta que menstrue y ovule, es decir, hasta que le llegue la menopausia, que suele ser alrededor de los 50 años”. Recalcó que la menopausia no marca el fin de la vida sexual, pero sí de la capacidad reproductiva natural, por lo que si se desea postergar la maternidad, “es importante congelar los óvulos antes de que esa reserva ovárica se agote”.
Finalmente, sobre hasta qué edad una mujer puede congelar sus óvulos, Plata respondió con contundencia: “Hasta que ella ovule. O sea que si una mujer tiene 45 años, ¿puede guardar esos óvulos? Claro que sí”. No obstante, advirtió que cuando ya se entra en la etapa de la menopausia y el sistema hormonal empieza a decaer, “va a ser un poco más difícil”. Por eso, subrayó la importancia de tomar decisiones informadas y acompañadas por profesionales cuando se trata de preservar la fertilidad.


