El exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Salvatore Mancuso ratificó en su audiencia única de verdad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) brindaba información sobre las potenciales víctimas y alteraba los antecedentes penales de los miembros de ese grupo al margen de la ley.
El magistrado Pedro Díaz solicitó que explicara quién aportaba la inteligencia para saber dónde estaban las potenciales víctimas y qué lugares frecuentaban, Mancuso señaló que: “Esa información venía del Das, de organismos de inteligencia de Policía, de organismos de inteligencia como la Brigada XX. Los hechos involucran a nuevas personas, tendrán que ser involucradas e investigadas. Para efectos de la investigación estos aportes tienen que ser en principio reservados para evitar que se altere la prueba”.
“Desde nuestros inicios como AUC tuvimos relación con el Das a través de los directores. Inicialmente estuvo un abogado y luego un coronel, en el año 91. En el año 96, y todas estas personas tuvieron una relación con nosotros, eso consistía en suministro de información sobre las personas consideradas objetivo militar, se compartían listas para ejecuciones extraoficiales, inicialmente por medio de los Tangeros”, afirmó.
HOMICIDIO DE ALCALDE DE EL ROBLE
El exjefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Salvatore Mancuso ratificó en su audiencia única de verdad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que el homicidio del alcalde de El Roble, Eudaldo Díaz, fue cometido por paramilitares y agregó que el exmandatario Álvaro Uribe Vélez fue quien dejó al alcalde sin su cuerpo de escoltas.
Mancuso declaró ante el tribunal de paz que: “Fue una solicitud directa, creo que del gobernador (Salvador Arana), no recuerdo en este momento. Sé que en un Consejo Comunitario él denunció ante el entonces presidente Uribe que lo iban a matar y Uribe lo que hizo fue quitarle el esquema de seguridad y nosotros lo matamos”.
Ante la versión entregada por Mancuso, los familiares del entonces alcalde pusieron sus ojos en la justicia colombiana, ya que al parecer el expresidente Uribe estaría vinculado con el crimen.
En febrero de 2003 a Eudaldo Díaz le retiraron su esquema de seguridad y habría quedado con un solo escolta; de esa manera, el alcalde municipal quedó desprotegido ante las intimidaciones que enunció ante el ahora expresidente.
Cabe mencionar que, antes de su asesinato, Tito Díaz había sido blanco de presiones por parte de políticos de Sucre y las AUC para permitir el ingreso del paramilitarismo a la administración del municipio. Fue por eso que, Díaz Salgado en un consejo dijo públicamente ante el entonces presidente Álvaro Uribe, que su vida corría riesgo.
Fue así como en 2009, la Corte Suprema de Justicia sentenció a Arana Sus a 480 meses de prisión por los delitos desaparición forzada agravada, homicidio agravado y coautor del delito de concierto para promover grupos armados al margen de la ley. También fue condenado al pago de una multa de 4.750 salarios mínimos legales mensuales, además de su inhabilitación de derechos y funciones públicas durante 20 años.
ASESINATO DE GUSTAVO GALLÓN
El exjefe paramilitar Salvatore Mancuso reveló también ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) estuvieron a punto de asesinar al actual embajador del país ante la ONU en Ginebra, Gustavo Gallón.
“El señor Gustavo Gallón no fue asesinado por las Autodefensas porque Carlos Castaño vio las enormes repercusiones que tuvieron estos hechos (el asesinato del periodista humorista Jaime Garzón)”, dijo Mancuso, quien participa de forma virtual en una audiencia de aportación de verdad ante este tribunal especial creado por el acuerdo de paz con las FARC de 2016.
Garzón fue asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá por sicarios mandados por el entonces jefe de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Carlos Castaño, con la complicidad de agentes del Estado, entre ellos José Miguel Narváez, en la época subdirector del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), la Policía secreta, suprimida años después por procederes como este.
Su asesinato mostró la degradación del conflicto colombiano en un crimen que casi 24 años después sigue estremeciendo al país dada la popularidad de la que gozaba la víctima.


