Aunque la leche materna es un alimento muy nutritivo para los bebés, son muy pocas las mujeres que la dan. Las estadísticas señalan que de cada 100 mujeres que paren, solo 30 dan leche materna.
Así lo señaló María Patricia Arias, coordinadora del comité departamental de seguridad alimentaria y nutricional en el Atlántico. Dicho comité se reunió este miércoles para analizar las cifras y buscar estrategias que permitan motivar a más madres a lactar.
“La lactancia materna, como muchas de las prácticas sociales, culturales y alimentarias, ha servido para que las mujeres que la practican compartan percepciones o vivencias que se popularizan a partir de la tradición oral, las cuales se transforman en creencias populares a las que muchas veces les creemos sin que sean completamente ciertas. Incluso, dichas creencias se ven influenciadas por la experiencia personal y las opiniones de sus parejas, madres, suegras y familiares cercanos, por eso muchas mujeres no dan leche materna, precisamente por las malas percepciones”, dijo la funcionaria.
Explicó que la mala nutrición durante las primeras etapas del ciclo de vida puede conducir a daños extensos e irreversibles en el crecimiento físico y el desarrollo del cerebro en el bebé. En cambio, la buena nutrición tiene un efecto positivo. La lactancia materna es la forma óptima de alimentar a los bebés, ofreciéndoles los nutrientes que necesitan en el equilibrio adecuado, así como ofreciendo protección contra las enfermedades.
“La Organización Mundial de la Salud recomienda que los bebés sean amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses de vida, y después introducir alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, mientras se continúa con la lactancia materna hasta los dos años de edad o más”, dijo María Patricia Arias.
También señaló que, en 2012, la Asamblea Mundial de la Salud (WHA) aprobó el objetivo global de nutrición de aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de edad al menos al 50% para el año 2025.
LO QUE DICE LA OPS
De acuerdo con la Organización Panamericana de Salud, la lactancia materna prolongada reduce el riesgo de sobrepeso y obesidad en un 13% en los niños, lo que contribuye a combatir las enfermedades no transmisibles causadas por la obesidad. También disminuye el riesgo de diabetes tipo 2 en 35%.
Así mismo indica que amamantar por seis meses o más se asocia con una reducción del 19% en el riesgo de leucemia en la niñez, comparado con un período más corto o con no amamantar.
OTRAS RAZONES PARA LACTAR
-Las políticas de apoyo a la lactancia materna en el lugar de trabajo aumentan la retención de los empleados, el rendimiento, la lealtad, la productividad y el espíritu de grupo.
-Los adultos que fueron amamantados cuando niños tienen 3,4 puntos más en los indicadores de desarrollo cognitivo. Un aumento en el desarrollo cognitivo resulta en más años de escolaridad.
-La lactancia materna no deja huella de carbono. La leche materna es un recurso renovable y es producida por las madres y consumida por los bebés sin polución, empaque o desechos.
-Además de brindar la nutrición perfecta y protección contra infecciones y muerte, los componentes de la leche materna probablemente afectan la programación epigenética en un momento crítico cuando la expresión de los genes se está desarrollando para el resto de la vida.
-Las mujeres que amamantan tienen un 32% menos de riesgo de tener diabetes tipo 2, un 26% menos de riesgo de tener cáncer de mama y un 37% menos riesgo de tener cáncer de ovarios, en comparación con aquellas mujeres que no amamantan o que amamantan menos.
FALSA CREENCIA
Tomar tés aguas aromáticas, bebidas azucaradas con malta y o cerveza, hace que se produzca más leche.
Falso. Durante el proceso de la lactancia se incrementa la necesidad de agua en el organismo de la mamá. De hecho, la leche materna producida por una madre alcanza una cantidad de 0.7 litros en el día, unos 3,5 vasos de 200 mililitros ¡cada uno! Según Unicef, de esta cantidad el 88% es agua (alrededor de 0.6 litros o 3 vasos) lo que genera una necesidad mayor de la madre de consumir agua y alimentos con un alto contenido de esta.
Por lo tanto, lo ideal es que las mujeres lactantes consuman cerca de cuatro (4) litros de agua al día. Esta puede estar incorporada en los alimentos como las frutas y las verduras (1 litro), como también en las bebidas y jugos naturales y, por supuesto, en el agua pura que consuman para mantenerse hidratadas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda tomar un vaso de agua después de amamantar al bebé, tanto en el día como en la noche. Este hábito no solo evita la deshidratación, sino que, además, favorece la producción de leche materna.
Por lo tanto, entre las bebidas recomendadas para cubrir esta necesidad están:
-El agua.
-Los jugos de fruta naturales sin o con una cantidad muy baja de azúcar adicionada.
-Los tés y aguas aromáticas siempre y cuando no tengan cantidades muy altas de azúcar.


