Alfonso Tamayo, decano de la facultad de Educación de la Universidad de Tunja, celebró la decisión del Gobierno Nacional de ampliar la discusión sobre la reforma del sector
El también docente de la Universidad Javeriana propuso pensar de otra manera la educación superior y así lo ha señalado en los artículos que redacta en la revista especializada de la Federación Colombiana de Educadores, Fecode.
“Noto un interés muy particular y un afán político de este gobierno por resolver una serie de problemas importantes del sistema educativo y por resolver los problemas que se han venido acumulando desde hace mucho tiempo. En ese sentido saludo la iniciativa del Gobierno del Cambio y creo que todos debemos apoyar esa iniciativa porque la educación es un asunto de todos, es decir un hecho de responsabilidad social”, dijo el académico.
Agregó que “La reforma educativa tiene unos antecedentes y los tiempos de los políticos no es el de los académicos. Necesitamos revisar un poco de lo que ha pasado en la historia de la educación en sus distintos niveles. El sistema educativo colombiano tiene dos instrumentos legales fundamentales. La ley 30 de 1992 que reglamenta la educación superior y la ley 115 de 1994 que reglamenta el sistema educativo de preescolar, primaria, secundaria y enseñanza técnica y el Sena. La pregunta es por qué hay dos sistemas regulados en vez de haber uno solo. Estas dos leyes han tenido intentos de cambio, pero no se han logrado y el mundo ha dado diferentes cambios en lo tecnológico de cara al futuro del país y del mundo”.
Indicó que hay aspectos críticos o significativos. El primero es la financiación porque con las reformas que se hicieron, dejaron dependiendo la financiaron a una regla fiscal y a unos intereses que convirtieron a los rectores en gerentes.
“Si no se cambia la política pública en educación que tenemos hasta ahora, no hemos hecho nada y vamos a perder la gran oportunidad de que en este gobierno podamos realmente resolver los vacíos que tiene la educación. Este es un problema que viene desde hace varios años porque la política educativa ha estado dependiendo de intereses externos. Es un problema de autonomía. Eso hay que recuperarlo. Darle la voz a la comunidad educativa”, dijo finalmente el investigador académico.


