La democratización de la producción de las energías renovables es viable siempre que tenga apoyo estatal, según lo planteó el experto Óscar Imitola Acero.
El término de democratizar la energía lo planteó el presidente Gustavo Petro en un evento en Caldono, Cauca, donde propuso que las propias comunidades generen su energía eléctrica.
El consultor dijo que: “el acceso a la energía es un derecho universal y todas las comunidades debe tener esa opción, pero yo creo que democratizar la energía como lo expresó el Presidente Gustavo Petro ya existe en la normativa vigente. Recuerden que con la Ley 1715 y sus posteriores desarrollos y con la 2099 es posible la autogeneración de energía, es decir cuando yo como como usuario puedo generar energía para mi consumo, eso es democratizar la energía porque estamos hablando a la generación. Que eso implique la inversión, es lo que hay que revisar”.
Agregó que: “la Unidad de Planeación Minero Energético estableció una carta de navegación para el tema de cobertura de todo el país y resulta que esta unidad va a publicar el Plan Indicativo de Expansión de Cobertura, que va a señalar que 900 mil familias están sin el servicio de energía cuando hace cinco años eran 400 mil. Más que pensar en temas de generación e invertir en recursos, estos recursos se destinen en llevarles energía a esas 900 mil familias, o sea a 5 millones de personas que viven en las zonas rurales”.
Señaló el experto que no es posible desarrollar un proyecto en zona rural sin el apoyo y el concurso de los habitantes de dichas zonas porque son ellos los que conocen el territorio y son los que se van a beneficiar con el acceso del servicio.
Indicó que él no ve al Gobierno Nacional invirtiendo recursos en proyectos de energía de gran escala porque son cuantiosos y excluyen a las comunidades. “Hay que revisar el esquema tarifario para ver cuáles son los componentes como por ejemplo las restricciones, las perdidas reconocidas, la distribución y la comercialización”
Para sustentar su propuesta, el presidente Petro afirmó que: “una comunidad puede generar energía eléctrica limpia, que no cambie la química de la atmósfera en la perspectiva que nos puede extinguir como humanidad, como la ciencia nos ha enseñado a través de la crisis climática. Claro que el Gobierno puede contratar la constitución de esas comunidades energéticas y fundamentalmente permitir que existan, porque tenemos un oligopolio de seis grandes generadoras de energía, que prácticamente tienen por el cuello -a través del cobro de las tarifas-, a la mayoría de la población colombiana”.
Y se preguntó finalmente sobre este tema: “¿Por qué no democratizar, entonces, la generación de la energía? ¿No es eso acaso la democracia?”


