El gimnasio deportivo ubicado en el centro comercial Jumbo de Barranquilla se negó a prestar los servicios médicos asistenciales a una joven que se accidentó con una cañuela que estaba en el piso.
Según relató la afectada Odette Hernández, ella cayó al piso pegándose en la barbilla y dejándole una fisura en la mandíbula y dolor en uno de los oídos.
La joven explicó que los administradores solo le inyectaron diclofenaco y le dijeron que no podía ofrecerle ningún otro servicio por los daños causados. “Por mi propia cuenta me hice una radiografía porque el gimnasio no ha respondido”, dijo la joven que vive en España y que llegó a Barranquilla a visitar a su señora madre.
Al ser consultado el abogado que va a representarla en el proceso jurídico, Omar Velasco dijo que: “lo primero que debemos hacer es que la joven Odette me entregue el poder para acudir al establecimiento de comercio y buscar un diálogo con el representante legal del gimnasio”.
Agregó que: “Todos esos establecimientos de comercio deben tener una póliza de responsabilidad civil tanto contractual como extracontractual. Realizaré un estudio minucioso de la situación y de las clausulas pactadas y determinaremos qué acciones se pueden tomar”.


