En entrevista con ExtraNoticias, el Concejal de la coalición del Pacto Histórico, cuestionó la posibilidad de adquirir nuevas obligaciones financieras y señaló que existen sectores de Barranquilla que aún presentan carencias en servicios públicos y atención de necesidades básicas.
El debate por el nivel de endeudamiento de Barranquilla vuelve a ocupar un lugar central en las discusiones del Concejo Distrital, luego de que la administración del Alcalde Alejandro Char presentará una iniciativa relacionada con un nuevo cupo de crédito para la ciudad. Aunque el monto definitivo ha sido objeto de discusión, el concejal Antonio Bohórquez sostiene que la operación estaría cercana al billón de pesos y anticipó su voto negativo frente a la propuesta.
En entrevista, Bohórquez recordó que desde su curul ha mantenido una posición crítica frente al crecimiento de las obligaciones financieras del Distrito. “Desde mi curul siempre hemos dado el debate frente al endeudamiento de la ciudad”, manifestó el cabildante, quien considera necesario revisar no solamente cuánto dinero puede obtener la administración, sino también cuáles son las condiciones, los costos y las prioridades a las que serán destinados esos recursos.
Uno de los argumentos expuestos por el Concejal está relacionado con las necesidades que todavía persisten en distintos sectores de Barranquilla. Según sus declaraciones, alrededor del 8 % de los habitantes de la ciudad aún no cuenta con servicios públicos como agua potable y gas, una situación que, a su juicio, debería ser considerada dentro de las prioridades de inversión antes de asumir nuevas obligaciones financieras.
Bohórquez mencionó entre los sectores que, según su planteamiento, requieren mayor atención a Villa Nueva, Ciudadela de Paz, los alrededores de Siete de Abril y el sector conocido como el Bajo Manhattan. Para el concejal, estas zonas representan parte de las comunidades que continúan enfrentando dificultades en materia de infraestructura y acceso a servicios, pese a los avances que ha tenido Barranquilla en los últimos años.
El Concejal también puso sobre la mesa el peso que tienen las obligaciones financieras que ya mantiene el Distrito. A su juicio, las refinanciaciones de deuda deben ser examinadas con especial atención, debido a que modificar los plazos o las condiciones de los créditos no significa que desaparezcan las obligaciones adquiridas por la ciudad.
Otro de los puntos señalados por Bohórquez tiene que ver con los intereses de la deuda, “Los intereses de la deuda se pagan con los recursos que aportan los ciudadanos a través de sus impuestos, entre ellos el predial. Eso significa que una parte de esos ingresos queda comprometida en el pago de las obligaciones financieras y no puede ser reinvertida directamente en las necesidades de la gente.”
En ese mismo sentido, cuestionó el papel que cumple la sobretasa a la gasolina dentro de las fuentes destinadas al pago de las obligaciones financieras. Bohórquez planteó que estos recursos, al estar comprometidos con la deuda, dejan de tener disponibilidad para ser reinvertidos en otras necesidades de la ciudad. El argumento forma parte de su cuestionamiento sobre el margen que tendría el Distrito para atender nuevas demandas sociales y de infraestructura.


