La directora de la fundación Por la Vía Por la Vida, Mary Bottadisio, llamó a la reflexión de todas las entidades que tienen que ver con el seguro Soat. Para ella, la decisión de bajar sus costos para ayudar a los mototaxistas no es una decisión seria, ni responsable y tampoco coherente.
“La rebaja en los costos del Soat aumentará la accidentalidad vial en el país porque se incrementará la compra de motos”, advirtió a la vez que indicó que, en el año 2022, el 80 por ciento de las personas que han fallecido en las vías son motociclistas. “El motociclista es el actor vial más vulnerable, pero también se ha convertido en el verdugo del peatón. El 24 por ciento de personas que han fallecido en el país murió en interacción con una motocicleta”, dijo.
Agregó que: “Todos los componentes del sistema fallan en contra del motociclista por eso hay que ayudarle, pero la manera no es disminuyendo los costos del único seguro oportuno e inmediato que tienen las víctimas como es el Soat. Si ya con los recursos que habían, las victimas de siniestro viales están mal atendidas porque las pólizas del Soat cobran hasta unos mínimos valores, entonces si usted tiene menos recursos, usted podrá atender a menos personas o va a atenderlas de una manera menos adecuada y menos integral”.
Señaló que cuando el Estado entrega una tarjera de conducción está indicando que reconoce que los motociclistas logran controlar el vehículo, que sí conocen las señales de tránsito, pero con la reducción del valor del Soat, el conductor de la moto va a subir a más personas en la moto y no va a lograr el cometido que todos los usuarios paguen el Soat y no aparecerán protegidos.
“Es una utopía y es fantasioso pensar que el acto de confianza que le demuestra el Estado al motociclista, este va a salir a pagar, lo que no es cierto. Además, acaban de expedir una resolución en la que se establece un régimen de transición para que en tres años todas las motos que ingresen de otro país tengan un régimen especial. Se supone que se va disminuir la mortalidad y la morbilidad”, señaló.
Enfatizó que el nuevo vehículo en Colombia se llama la motocicleta y esto incluye a la infancia porque el medio de transporte de los niños y niñas es la moto ya sea para llevarlos a pasear o a estudiar. “Yo insisto que reducir el costo del Soat no es una decisión seria. Lo que sí es cierto en adelante es que todos los motociclistas le van a contar al Gobierno que este es tristemente el vehículo de la muerte y no de la vida”.


