El Atlántico y su capital Barranquilla han tenido un crecimiento urbano vertiginoso atribuible a la dinámica imparable del sector de la construcción. Es ejemplo a nivel nacional e internacional de cómo a través de una buena sinergia público-privada estructurada, permanente y coherente, se pueden generar grandes cambios, que marcaron un hito en la historia del departamento.
El anterior análisis lo hizo Jorge Segebre, presidente de la junta directiva de la Cámara Colombiana de la Construcción en su discurso de instalación del congreso del mencionado gremio, evento que se desarrolla en el Centro de Convenciones Puerta de Oro de Barranquilla.
“Hemos sido abanderados en asumir retos, fuimos uno de los primeros territorios en decirle sí a los programas con subsidio del Gobierno nacional, inicialmente con las VIP, que son viviendas con un costo máximo de 90 salarios mínimos legales mensuales vigentes, enfocadas en los segmentos de población con menores ingresos. y, posteriormente con el programa Mi Casa Ya, modelos integrales que implicaron desafíos regulatorios, tecnológicos y presupuestales titánicos, que sacamos adelante, y que, más allá de alcanzar cifras récords en comercialización de vivienda nueva, lograron transformar la calidad de vida de miles familias”, afirmó el dirigente gremial.
Según Segebre, gracias a esa evolución de la política habitacional se pasó del triste pensamiento de ‘tener vivienda es un privilegio de pocos’ a convertir a Colombia en una comunidad con un pensamiento aspiracional importante donde todos son conscientes de que pueden tener un techo digno y propio.
“Fueron muchos años de articular y ajustar, de promover una dinámica coordinada bajo la intervención de varios actores con un mismo fin, hacer realidad lo que se creía imposible, pero que hoy tristemente está pasando por un fase gris a nivel nacional, que tiene en vilo el ‘sueño de tener vivienda propia’, sobre todo en esta región que hoy por hoy, concentra su oferta habitacional mayoritariamente en vivienda de interés social con un 51,13 por ciento, lo que hace necesario acciones contundentes para frenar los números en rojo y empezar a recorrer una senda de reactivación real”, indicó Segebre.
Por último señaló que: “aquí seguimos remando juntos y resilientes, para sacar adelante el atlántico, siempre de la mano de la administración distrital y departamental, grandes convencidos de que la vivienda es un motor económico y social clave para alcanzar los objetivos comunes, y esto se plasma dentro del plan de desarrollo donde está incluido, no solo la puesta en marcha de programas como mi techo propio y mi casa bacana, que tienen como meta la entrega de 10 mil subsidios en el cuatrienio para incentivar la compra de vivienda nueva; sino también que dan continuidad a iniciativas y proyectos que impulsan la actividad edificadora local”.


