as declaraciones que dio este domingo el presidente del senado, Roy Barreras, en entrevista con EL TIEMPO, en la que tilda a la misnitra de Salud, Caroolina Corcho, de arrogante e ideologizada, provocaron una reacción del ministro del Interior, Alfonso Prada.
Según el jefe de la cartera política del gobierno del presidente Gustavo Petro, el presidente del Congreso, así como muchos congresistas de la coalición de gobierno, han planteado dudas y críticas hacia los ministros y el contenido de las iniciativas.
Para Prada, si los cuestionamientos son sobre la personalidad de los funcionarios del Gobierno, “eso lo resolvemos en cinco minutos. El presidente nos ha indicado que en estos debates los ministros debemos ser humildes, no tener inflexibilidades en diálogo”.
Sobre los duros señalamientos de Roy hacia su colega del gabinete, comentó que este tipo de situaciones se van a presentar durante todo el Gobierno y todas las legislaturas, por lo que “no le doy el alcance diferente al que realmente tiene, que son críticas de los mismos compañeros de la coalición que debemos asumir con tranquilidad, con humildad, pero siempre pensando que, al final, debemos tener una gran voz pensando en la defensa del proyecto social del presidente Gustavo Petro.
Además, explicó que una de las indicaciones del jefe de Estado es que si bien los proyectos tienen unas líneas rojas que hacen que su esencia se mantenga, “hay también un margen muy grande de intervención del Congreso para que podamos dialogar con ellos, democráticamente, en forma incluyente”.
¿Qué dijo Barreras? El presidente del Congreso tiene serios cuestionamientos sobre la reforma de la salud, pues él pide construir sobre lo construido y en el texto, por ejemplo, se eliminan las EPS.
Según el senador, la ministra Corcho desautorizó al presidente y dijo que es “ideologizada, tiene, desafortunadamente, una característica, que no es buena y no es justa en ningún ministro, y es la arrogancia. Ella rompe el diálogo, impone sus decisiones, no escucha ni siquiera a sus pares en el gabinete, no escucha a los gremios y los descalifica y alimenta una especie de reforma revanchista contra lo que llaman la oligarquía”.
MATEO GARCÍA


