En entrevista con ExtraNoticias, Omar García, presidente ejecutivo de Cotelco Magdalena, señaló que la situación de orden público ya está afectando las reservas hoteleras y advirtió que el impacto trasciende a los establecimientos de alojamiento y alcanza a trabajadores, proveedores y familias que dependen de la actividad turística.
El paro armado anunciado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) comienza a dejar consecuencias económicas en Santa Marta y el Magdalena, particularmente en uno de los sectores fundamentales para la economía de la ciudad: el turismo.
Desde el gremio hotelero, la principal preocupación está relacionada con las cancelaciones y aplazamientos de reservas, así como con el efecto que las imágenes de bloqueos, establecimientos cerrados y hechos violentos puedan generar en los viajeros que tienen previsto visitar la ciudad durante las próximas semanas.
Omar García Silva, presidente ejecutivo de Cotelco Magdalena, explicó que la situación afecta a toda la cadena económica vinculada al turismo y no únicamente a los hoteles.
“Los hoteleros trabajamos las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año. No acabamos de salir de una situación cuando ya estamos enfrentando otra. Hoy nos preocupan las cancelaciones de reservas porque afectan a los trabajadores, proveedores y familias que dependen del turismo”, manifestó García.
El dirigente gremial señaló que uno de los puntos más afectados se encuentra en el corredor entre Neguanje y Palomino, donde algunos establecimientos registran niveles de ocupación que no superan el 15 %. La disminución en el ritmo de reservas también ha sido reportada en sectores como El Rodadero, Bello Horizonte, Pozos Colorados, Don Jaca, el Centro Histórico y Taganga, aunque allí los hoteles continúan recibiendo visitantes.
La situación ocurre además a pocos días de la semana de receso escolar de octubre, una temporada que representa una oportunidad para la recuperación de la ocupación hotelera por la llegada de familias de diferentes ciudades del país.
García advirtió que la percepción de inseguridad puede convertirse en uno de los principales obstáculos para esa temporada, especialmente entre quienes todavía están definiendo si mantienen sus planes de viaje hacia Santa Marta.
“Octubre representa para Santa Marta una oportunidad para aumentar la ocupación hotelera con la llegada de familias durante el receso académico. Después de los recientes hechos de orden público, empresarios temen que las imágenes de establecimientos cerrados, bloqueos y hechos violentos terminen pesando sobre las decisiones de quienes todavía evalúan viajar”, señaló.
El impacto económico también se extiende a restaurantes, operadores turísticos, transportadores, guías, comerciantes y proveedores, debido a la dependencia que tienen estas actividades del flujo de visitantes. De acuerdo con estimaciones de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, alrededor de $39.500 millones dejaron de circular en la economía de la ciudad durante un solo día de afectaciones.
Ante este panorama, Cotelco ha respaldado el despliegue de la Fuerza Pública y ha insistido en que la seguridad debe mantenerse de manera permanente en los corredores turísticos y las zonas rurales del departamento.
“Es fundamental que la Policía, el Ejército, la Armada y las demás instituciones competentes nos acompañen de manera permanente, no solo durante las situaciones de emergencia o las temporadas altas”, sostuvo García.
El dirigente gremial también destacó que la presencia de las autoridades puede contribuir a recuperar la confianza de los visitantes. Según García, durante la jornada del miércoles se comenzó a observar una recuperación en las reservas a partir del despliegue institucional en la ciudad y el departamento.
Para Cotelco, el reto inmediato será evitar que la crisis de seguridad tenga un efecto prolongado sobre la imagen de Santa Marta como destino turístico. La recuperación de la confianza de los viajeros será determinante para que hoteles, restaurantes, operadores y demás negocios puedan afrontar la temporada de receso y recuperar el movimiento económico que genera la llegada de visitantes.


