La Personería Distrital de Barranquilla reconoce la importancia de ahorrar energía y de proteger la confiabilidad del sistema eléctrico del país. Pero no con estas medidas. El programa transitorio de incentivos al uso eficiente de energía, regulado por las Resoluciones CREG 101 120 y 101 126 de 2026, resulta engañoso, lesivo y discriminatorio para los usuarios del Caribe colombiano.
Es engañoso. La Resolución CREG 101 126 de 2026 fijó el inicio del programa el 1 de septiembre de 2026 y prometió, en su artículo 5, que el primer ciclo de lectura de cada usuario sería pedagógico, sin cobros exigibles, para que cada ciudadano conociera su meta y ajustara sus hábitos antes de ser sancionado. Esa promesa no se cumplió para todos.
A los usuarios cuyo ciclo de lectura cerró en los primeros días de septiembre, el periodo “pedagógico” le correspondió a un ciclo consumido casi en su totalidad en agosto, antes de que el programa existiera y sin conocer su meta. Cuando recibieron esa información, ya corría el ciclo en el que se les empezaría a cobrar. Para ellos, el periodo pedagógico fue solo un papel.
Es lesivo. Hoy recibimos, en la Personería Distrital, cientos de reclamos de ciudadanos, muchos de estratos 1 y 2, a quienes se les están facturando cobros adicionales sin haber contado con el tiempo de adaptación que la propia norma quiso garantizar. Se afecta el bolsillo de los hogares más vulnerables y se vulnera el principio de igualdad entre usuarios.
Es discriminatorio. El programa aplica las mismas reglas de sanción a regiones con condiciones climáticas y sociales profundamente distintas. En la región Caribe, con temperaturas altas durante todo el año, el uso de ventiladores y aires acondicionados no es un lujo sino una necesidad básica para la salud y la vida digna. Medir con la misma vara a quien vive en tierra fría y a quien vive en el Caribe es tratar igual lo que es desigual.
Por lo anterior, la Personería Distrital de Barranquilla:
1. Solicita a la CREG revisar el programa para que reconozca las diferencias climáticas y sociales entre regiones, y para que el periodo pedagógico corresponda al primer ciclo de lectura completo transcurrido después del inicio del programa.
2. Exige a Air-e abstenerse de cobrar sanciones a los usuarios afectados y refacturar o devolver los valores ya cobrados.
3. Solicita a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios vigilar la correcta aplicación del programa y la información entregada a los usuarios.
4. Invita a los ciudadanos afectados a presentar su reclamo ante Air-e y a acudir a la Personería, que los acompañará en la defensa de sus derechos.
Ahorrar energía es una responsabilidad compartida, pero no puede construirse sobre sanciones injustas a quienes menos tienen.


