Una mujer de una extraordinaria voz, que todos la conocen como la hija de Carmen Meléndez o La Carmen decidió hacerle un hermoso homenaje al tamborilero, el cual lo concibe como una expresión para el rescate de las tradiciones musicales.
“Yo soy Carmen, hija de Carmen Meléndez, pero artísticamente me gusta que me llamen La Carmen”, dijo la joven.
Explicó que Mi Tamborilero es una composición suya, que creó pensando en todas las personas que aman el tambor y lo ejecutan alrededor del mundo. También está dedicado a todas las personas que aman este instrumento musical cuando lo escuchan tocar. “El homenaje lo hice con los ritmos ribereños propios de la Costa Caribe en compañía de los músicos que me siguen los pasos y que son mi familia musical”.
“Los cueros de mi tambó, mira qué bonito suenan, y mi corazón lo siente como la sangre en mis venas”, dice una estrofa de la canción que ha cautivado a todos los que escuchan la melodiosa canción.
QUIEN ES LA CARMEN
La Carmen recuerda que cuando pequeña, cada vez que llegaba una visita a su casa, corría hacia el cuarto de vestuario y se ataviaba con atuendos para salir a recrear con su baile, a quienes estaban en la sala. A pesar de su corta edad explicaba lo que iba a bailar y, si alguien más se atravesaba por ahí, también lo tomaba como integrante de su espectáculo.
Durante sus estudios en el Instituto Experimental del Atlántico y hasta graduarse, su madre siempre estuvo allí con ella. Todos los días se levantaba bien temprano para cocinarle y prepararla para ir a estudiar.
Carmencita se graduó con honores del Programa de Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte.
Su gusto por la academia, heredado de su madre, la motivó a buscar una beca para continuar sus estudios: una beca que mezclara lo estudiado en la universidad y su esencia personal: ser una artista en la búsqueda de identificar herramientas universales que le permitieran servir a los artistas de su país y a su comunidad en general. Y así fue como llegó a la Fullbright y el Ministerio de Cultura de Colombia, ganando una beca de Estudios Culturales para Líderes Afrodescendientes e Indígenas.
Así Carmencita cursó maestría en Gestión y Administración Cultual en la Universidad de Oregón, en Estados Unidos.
Carmen Meléndez y Carmencita tienen muchas similitudes: el amor por el arte, la cultura, la academia. El amor por el servicio. Sin embargo, sus caminos artísticos, aunque mantienen y mantendrán puntos convergentes, han tomado rumbos diferentes: mientras que Carmen continúa en el ámbito dancístico, Carmencita es ahora La Carmen: cantautora de la música tradicional del folclor colombiano. Aunque ella comenzó en la danza, siguiendo los pasos de su madre. Carmencita ahora le apuesta por una pasión y un sueño que no sabía que tenía en su corazón: ser un referente integral de la música folclórica de Colombia.
Siendo este un proyecto musical integral creado recientemente, ya ha arrojado unos frutos que La Carmen considera muy significativos entre ellos, haber sido escogida para participar en el Mercado de las Artes y del Espectáculo de Abidjan en Costa de Marfil, África, llevando su música y cultura al antiguo continente.
Carmencita o La Carmen son un solo ser humano que goza la dicha de tener una madre que después de Dios, le ha dado todo. Trabaja y seguirá trabajando por el arte, la cultura, por su comunidad y por su proyecto musical integral, sabiendo que es bendecida por el incondicional apoyo de su madre Carmen Meléndez.


