Usted se ha preguntado: ¿En Navidad es posible comer de manera sana y balanceada?
La respuesta que da la mayoría de las personas es negativa y así lo reconoció Luis Montaño especialista en nutrición y metabolismo.
“Diciembre es unión familiar, encuentro de amigos y que más apropiado compartir alrededor de una mesa con una rica comida, pero lo que hay que buscar es un balance entre la felicidad y comer balanceado porque la vida continua en enero”, dijo el experto.
Agregó que: “Lo que se trata es de balancear. Nadie puede decir que un solo de macronutriente como son la proteína, las grasas y los carbohidratos te van a indicar que estás más saludable o no. Para mí lo importante es balancear el plato. Llega al equilibrio en los cuales encuentres los macro y micronutrientes para cuando tu célula tenga necesidad de consumir energía, encuentre lo que necesite”.
Recomendaciones
1. Cinco comidas al día: Disfruta de los platos tradicionales de tu hogar. Mantén el criterio general, tres comidas principales y dos tente en pies, uno por la mañana y otro a media tarde.
2. Cuidar las raciones: se puede comer de todo, pero teniendo muy en cuenta la cantidad. Los excesos pasan factura. Cocinar sólo la cantidad que se va a comer el día de la celebración, evitando que estas preparaciones sigan presentes en tu mesa durante los días o semanas siguientes.
3. Minimizar el peligro de los postres navideños: la bandeja con turrones y otros productos típicos navideños tienen una presencia continua en la mesa familiar durante la Navidad. Es necesario planificar bien la compra. Hay que comerlos “cuando toca” y con moderación evitando tener restos en casa durante todo enero.
4. Preparar aperitivos ligeros previos a los platos fuertes a base de ensaladas, marisco hervido y carnes magras como el jamón y el lomo.
5. Comer de todo intentando no llenar los platos más de lo que lo haces habitualmente en tu dieta diaria.
6. Come despacio, con tranquilidad y masticando bien los alimentos y disfrutando de la compañía y de la conversación.
7. Tomar alcohol con moderación, pues contiene más calorías que la grasa. Limita las copas de vino durante la comida, no te olvides de beber también agua y resérvate la copa cava o champán para brindar.
8. Aunque hayas realizado una comida copiosa no te saltes otras comidas. Es preferible que hagas las tres comidas principales, aunque sean más suaves para compensar los excesos, tal es el caso de zumos naturales, un poco de verdura hervida, un pescado blanco a la plancha, un consomé y de postre un yogur desnatado o una gelatina sin azúcar. No desayunar es un error.
9. La piña y la papaya son frutas bajas en azúcar y con efecto diurético que te pueden ser de gran ayuda si tienes digestiones pesadas. Además, existen infusiones que facilitan la digestión y que nos ayudan a aumentar nuestra ingesta hídrica diaria.
10. En estos días, puedes sustituir el azúcar por edulcorantes.
11. Toma un yogurt probiótico al día, ya que facilita la digestión, reduce la hinchazón y las molestias digestivas.
12. Ejercicio: Al terminar las comidas, ¿por qué no salir a dar un paseo en familia? Si ya es recomendable durante todo el año hacer ejercicio físico moderado al menos 20 a 30 minutos diarios, en Navidad conviene insistir en lo saludable de esta práctica y sugerir aumentar su intensidad y duración con el fin de quemar los excesos de las celebraciones. El baile en las fechas señaladas es una buena manera de hacerlo. El resto de los días será suficiente con un largo paseo a paso rápido.


