En la tarde del martes 2 de abril de 2024, la Superintendencia de Salud intervino a la EPS Sanitas, luego de que estuviese en el radar de las autoridades por, supuestamente, gastar los presupuestos máximos asignados para el servicio de salud de millones de colombianos.
Funcionarios de la entidad hicieron presencia en la sede de la calle 100 en Bogotá, para llevar a cabo la medida administrativa.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, el exsuperintendente de Salud Ulahy Beltrán y hasta el mismo presidente Gustavo Petro habían advertido de la crisis financiera en la EPS. El Gobierno aseguró que Sanitas “no tiene dinero”, pues en 2022 recibió 7,5 billones de pesos y perdió 295.368 millones, según cifras de la Supersalud y la Supersociedades.
La medida de intervención se llevó a cabo, según explicó el superintendente de Salud, Luis Carlos Leal, por el incumplimiento de los requisitos financieros de habilitación y otros factores que fueron analizados en el Comité de Medidas Especiales de la Supersalud. Por lo anterior, se ha removido del cargo al representante legal de Sanitas, a la Junta Directiva y a la Asamblea de Accionistas de la EPS.
Además, se ha designado un agente interventor para evitar el colapso financiero en el sistema. Según conoció Caracol Radio, se trata de Duver Dicson Vargas Rojas, que fue agente interventor del Hospital Rosario Pumarejo de López, subgerente financiero del hospital departamental de Villavicencio y subgerente del hospital SJ del Guaviare.
El presidente Gustavo Petro se pronunció ante la medida de intervención forzosa impuesta a la EPS Sanitas, señalando que “el Gobierno tiene la obligación de salvar el sistema de salud y la vida de los colombianos. El actual sistema como desde hace años se venía denunciando desde diferentes instancias de control administrativo, judicial y político, extrajo recursos públicos por decenas de billones de pesos que no se invirtieron de acuerdo a la ley y se perdieron, y debemos de actuar de acuerdo a la ley y la constitución y con decisión”, dijo el jefe de Estado en su cuenta de X (antes Twitter).
La noticia la había anticipado el representante a la Cámara por el Centro Democrático, Andrés Forero, asegurando que desde el Gobierno nacional se estaba estudiando la posibilidad de intervenir “de forma inminente” a Sanitas, que actualmente tiene 5.7 millones de afiliados en todo el país.
El congresista mostró su descontento y envió un fuerte mensaje al Gobierno: “No aprendieron de lo ocurrido con las EPS intervenidas, que empeoraron indicadores tras la intervención. Claramente los pacientes no son prioridad”.
Agregó en otra publicación: “¿El gobierno va intervenir @sanitas_eps como retaliación al inminente hundimiento de la reforma a la salud en el Congreso? ¿Desahogará su frustración deteriorando la atención de millones de afiliados de una EPS que históricamente se ha caracterizado por un buen servicio?”.
Por su parte, Alejandro Gaviria señaló que la intervención a Sanitas podría causar muchas muertes en Colombia:
“La inminente destrucción del sistema de salud es una tragedia para Colombia. El sistema de salud ha representado el mayor avance social desde 1991. El revanchismo ideológico del gobierno afectará muchas vidas y podría causar muchos muertos”, dijo el exministro de Educación.


