El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “le suena bien” la idea de lanzar una eventual operación militar en Colombia, en medio de una escalada verbal con el mandatario colombiano, Gustavo Petro, y pocos días después del bombardeo ocurrido en Caracas durante la madrugada del 3 de enero.
Las declaraciones fueron entregadas por Trump a bordo del Air Force One, donde inicialmente se refirió a Venezuela como un país vecino que está “muy enfermo”, para luego extender sus señalamientos hacia Colombia. Según el mandatario estadounidense, el país suramericano “también está muy enfermo” y estaría dirigido por “un hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y enviarla a los Estados Unidos”.
Trump reiteró sus acusaciones contra Petro, asegurando que el presidente colombiano tendría “molinos y fábricas para hacer cocaína”. Al ser consultado sobre el alcance de sus palabras y si estas implicaban una posible operación militar en Colombia, el mandatario respondió escuetamente: “Eso suena bien para mí”.
Este pronunciamiento se suma a otras declaraciones recientes en las que Trump advirtió al presidente colombiano que debía “cuidarse el trasero”, comentario que generó una respuesta directa de Petro a través de la red social X.
El jefe de Estado colombiano ha rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones de narcotráfico. Este domingo, Petro afirmó que su nombre no figura en archivos judiciales relacionados con ese delito. “Mi nombre en 50 años no aparece en los archivos judiciales sobre narcotráfico ni de antes ni del presente. Deje de calumniarme, señor Trump”, escribió.
Petro considera que los ataques en su contra obedecen a una retaliación por una manifestación que lideró en Nueva York, en septiembre del año pasado, en la que pidió a soldados estadounidenses no acatar órdenes de Trump que implicaran apoyo al gobierno de Israel en su ofensiva contra Gaza. Según el presidente colombiano, tras ese episodio, el gobierno de Estados Unidos revocó su visa.
La relación entre ambos mandatarios ha sido tensa desde comienzos de 2025, cuando Colombia decidió devolver un avión con migrantes deportados en condiciones que Petro calificó como indignas. En respuesta, Trump amenazó al país con la imposición de aranceles. Aunque posteriormente los canales diplomáticos ayudaron a disminuir la tensión entre ambos gobiernos, los señalamientos personales contra el presidente colombiano se han intensificado.
En octubre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a Gustavo Petro en una lista que lo asocia con el narcotráfico, una acusación que, hasta el momento, no ha sido respaldada con evidencia pública.


