Tras el sismo de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto en Colombia, volvió a ponerse sobre la mesa una pregunta clave para las principales ciudades del país: ¿qué tan preparadas están sus edificaciones para resistir un movimiento telúrico de gran magnitud? En entrevista exclusiva con Extra Noticias, el reconocido arquitecto Alfredo Reyes fue categórico al señalar que Barranquilla todavía enfrenta importantes retos en materia de infraestructura y prevención.
Reyes explicó que el principal problema no está necesariamente en las nuevas construcciones, que deben cumplir con las normas vigentes de sismorresistencia, sino en el gran número de edificaciones construidas bajo reglamentaciones anteriores. El arquitecto recordó la transición de la NSR-98 a la NSR-10, vigente desde 2010, que estableció mayores exigencias y la necesidad de realizar procesos de reforzamiento estructural ante la eventual ocurrencia de terremotos y otros movimientos telúricos.
Uno de los sectores que, según Reyes, genera mayor preocupación es el centro de Barranquilla y su zona extendida hacia sectores como la calle 72, donde existe una importante cantidad de edificaciones que no estarían adaptadas a las exigencias actuales. A esto se suma, de acuerdo con el arquitecto, la alta informalidad en materia de vivienda, que supera el 60 % en la ciudad y representa una exposición considerable de parte de la población ante fenómenos naturales de esta magnitud. También señaló que persisten dificultades para cumplir completamente con el reforzamiento estructural de colegios y otros espacios destinados a concentraciones importantes de personas.
El arquitecto sostuvo que enfrentar este escenario requiere inversiones tanto del sector privado como del Estado. En el caso de los edificios antiguos del centro, explicó que adecuarlos para nuevos usos, como vivienda, puede implicar elevados costos de reforzamiento y convertirse en un proceso complejo cuando los inmuebles están en sucesiones o tienen múltiples propietarios. Por ello, Reyes considera indispensable la participación estatal mediante mecanismos de apoyo que permitan avanzar en la actualización y reforzamiento de estas estructuras. “Eso demanda ayuda del Estado, indudablemente”, afirmó.


