A 29 días perdidos los cuatro hermanos indígenas en las selvas del Caquetá, permanecen intactas las esperanzas de encontrarlos vivos, según manifestó el brigadier general Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, comandante conjunto de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares.
De acuerdo con el uniformado, se reportó el hallazgo de nuevas pruebas de supervivencia de los hermanos indígenas Lesly Mucutuy, de 13 años; Soleiny Mucutuy, de 9; Tien Noriel Ronoque Mucutuy, de 4, y el bebé Ranoque Mucutuy, de 1 año. Estas dejan ver que el equipo de rescate logró estar cerca de los menores.
“Creemos que hemos pasado a unos 200 o 300 metros de ellos. Hemos encontrado evidencias y hemos corroborado con los GPS, como cuando hallamos los dos pañales, uno usado, que pasamos a cerca de 100 metros de ellos. Pero es que allí a 20 metros ya no se ve nada”, dijo el general Sánchez en ‘Colombia Hoy Radio’, emisora del Gobierno.
El oficial afirmó que fueron encontradas nuevas huellas y que estas indican que los cuatro niños cambiaron de rumbo hacia el norte.
“Sí, encontramos recientes huellas, con el trabajo de nuestras comunidades indígenas y nuestros comandos. Creemos que estamos muy cerca. Hay un caño El Arará, que desemboca en el río Ariari, hacia el norte; y hacia el suroccidente otros afluentes que desembocan en el río San Jorge. La probabilidad más alta es que fueran hacia el río San Jorge; allí no hay comunidades, es una zona totalmente virgen”, dijo.
Y agregó que: “Creemos que cambiaron de rumbo hacia el norte y al oriente y los indicios nos dicen que irían hacia el río Apaporis. Así se achica la búsqueda con nuestros 119 comandos y 72 indígenas”, explicó.
Añadió que los niños se siguen moviendo en una región tan extensa, en kilómetros cuadrados, como ir hasta Quito, Ecuador, “y devolverse, por instinto de supervivencia, ya que es una zona con presencia de animales peligrosos, como serpientes y depredadores”.
“Nuestros hombres han recorrido 1.250 kilómetros, que es como ir de Bogotá hasta Quito y regresar hasta Pasto. Nuestros hombres no se cansan, no en su corazón ni en su alma”, agregó Sánchez Suárez.
El uniformado descartó que los menores se encuentren en poder de algún grupo armado ilegal que tiene presencia en la zona.
15 INDÍGENAS ENFERMOS DEJARON LA BÚSQUEDA
Hay que señalar que son casi trescientas personas quienes diariamente recorren la selva del Guaviare y Caquetá en busca de los menores, de los cuales se han encontrado objetos y rastros en varias ocasiones.
Las Fuerzas Militares colombianas y los indígenas de la zona lideran la operación ‘Esperanza’, que durante arduas labores de búsqueda han encontrado rastros como pañales, el tetero de la bebé, tijeras, huellas, entre otros elementos, que los ha hecho continuar con la exploración intensiva.
Por las complejas condiciones climáticas a las que los integrantes de la operación ‘Esperanza’ han tenido que someterse, las autoridades informaron que 14 indígenas tuvieron que abandonar los equipos de búsqueda debido a que presentan problemas de salud.
El paso de los días es un factor determinante para la búsqueda de los niños perdidos en la selva amazónica, por eso los integrantes de los equipos de rescate buscan contactarse con los menores para explicarles cómo hacerse notar y así poder ubicarlos.
“Se les habla en nombre de la Fuerza Aérea Colombiana, si hay sobrevivientes vuelvan donde dejaron el tetero rosado y golpeen los palos en las mañanas, tardes y en las noches para poder reconocer su posición, no están solos y seguimos en su búsqueda”, es el mensaje que envían desde los helicópteros y los megáfonos que tienen los diferentes equipos de búsqueda.


