El periodismo deportivo en Colombia pierde a una de sus voces más queridas y reconocidas. En la mañana de este domingo 10 de agosto, a los 78 años, falleció Bertha Benedetti de Carbonell, conocida con cariño por todos como Bertica.
Bertica fue la primera mujer en la región Caribe en dirigir y presentar un programa deportivo: Fútbol solo Fútbol, originalmente conocido como Martes de Fútbol, que debutó en 1995 por Telecaribe. Durante casi tres décadas, se convirtió en la cara visible del espacio, siempre acompañada de figuras como Raúl “El Mono” Correa, Rodolfo Herrera y el fallecido Abel González. Su estilo no era tímido: fuerte, atrevido y sin filtros, sus opiniones tenían peso. Incluso, como lo recuerda Rodolfo Herrera, su valentía y presencia instauraron una forma de hacer periodismo deportivo que instigaba respeto entre técnicos y jugadores por igual.
En una industria y una época dominadas por hombres, Bertica demostró que la pasión, el conocimiento y la autenticidad no tienen género. Su figura inspiró a generaciones de periodistas deportivas, como lo afirmó Liliana Salazar, reconociendo que su ejemplo permitió pensar: “si ella puede, ¿por qué yo no?”.
Su huella trascendió el fútbol. En 1990 fue la primera mujer en presidir la Junta del Carnaval de Barranquilla, siendo parte clave de la historia cultural de la ciudad mediante la organización de eventos tan emblemáticos como la Guacherna, cuya ruta modificó por primera vez con luces y carroza para la reina María José Vengoechea. Además, junto a su esposo y amigos, durante más de cuarenta años asistió al Reinado Nacional de Belleza en Cartagena, impulsando candidatas como la señorita Atlántico, Karen Wightman, quien alcanzó la virreina nacional en 1985.
Su amor por el Junior y por el fútbol costeño era parte de su identidad. No solo lo defendía en cámara, sino que también protegía con pasión equipos como Unión Magdalena, Real Cartagena y figuras como El Pibe Valderrama.
La Federación Colombiana de Fútbol expresó su pesar por su fallecimiento, destacando su papel como pionera del periodismo deportivo femenino en el país y su entrega al deporte. La Dimayor, junto con 36 clubes profesionales, también lamentó su partida, reconociendo que su integridad, compromiso y amor por el fútbol profesional colombiano dejaron una huella imborrable.
Con su partida, se va una voz que se ganó respeto a fuerza de autenticidad, talento y pasión. Bertha Benedetti de Carbonell transformó un micrófono en altavoz para el Junior, para la región Caribe y para las mujeres que la siguieron. Su trayectoria demuestra que el periodismo deportivo puede ser valiente, cultural, femenino y profundamente humano.


