En el Foro Departamental aportes territoriales para una reforma con centralidad en las victimas en Barranquilla, las víctimas del Atlántico plantean la necesidad de fortalecer el componente emocional como medida de satisfacción para la no repetición. Acnur, Uninorte, Uniatlantico y la Dirección Territorial coinciden en que la indemnización no debe ser la única medida de reparación.
La jornada departamental preparatoria para el Foro Macrorregional Caribe que se lleva a cabo los días lunes 17 y martes 18 de julio, cuenta con la presencia activa de las víctimas y la academia.
A nombre de las comunidades indígenas residentes en Barranquilla, la líder indígena de los kankuamos Leonor Pacheco, destacó el valor del respeto por las costumbres ancestrales como uno de los elementos claves para avanzar en la reparación integral y pidió que se incluyan los valores con enfoque étnico diferencial en las cátedras académicas.
Yanet Velasco, representante de Acnur en el Atlántico, quien participó en el panel de expertos sobre el tema, dijo que hay lecciones aprendidas sobre lo que ha ocurrido con la Ley 1448 y manifestó que la idea es no volvernos regresivos. “Las victimas deben estar en el centro de las acciones que ejecutamos como institucionalidad. Debemos trabajar con las víctimas y para las víctimas. Es necesario aplicar el enfoque diferencial. Como funcionarios debemos ser dinamizadores de la atención y no convertirnos en obstáculo a partir de interpretaciones jurídicas”, dijo la delegada de Acnur.
La psicóloga y politóloga Diana Rico, docente de la Universidad del Norte, quien ha trabajado durante 15 años con colectivos de víctimas en la Región Caribe, dijo que la Ley 1448 ha sido un referente a nivel internacional y en la actualización de la norma es importante colocar a las víctimas en el centro y gestionar los procesos en el marco de la justicia transicional. Destacó el papel de las organizaciones locales de víctimas en los avances que se han tenido y por eso considera adecuado hablar de actualización de la norma.
Para Francisco Eversley, docente de la Universidad del Atlántico que está incluida como sujeto de reparación colectiva, el ejercicio de memoria histórica y trabajo comunitario se convierte en uno de los elementos fundamentales para sacar adelante el proceso con víctimas.
En su concepto la realidad territorial rebasó la ley que no tuvo en cuenta fenómenos como el de la violencia general que afectó la integralidad de los territorios y de las personas, quedándose en una visión administrativa como si solo se tratara de desplazamientos.
“Se creyó que la reparación administrativa lo solucionaba todo, pero el trabajo es más emocional. Allí es donde cojean la norma y el Estado. La verdad jurídica no siempre va de la mano con la realidad. El poder local, gobernaciones y alcaldías han sido negacionistas. Los gobiernos locales negaban la existencia de víctimas propias de su territorio. Las víctimas son miradas como sujetos de atención y no se hace centralidad de la vida de ese ser humano
Se miran solo cifras y metas. La ley no previó lo de los sujetos de reparación colectiva como era el tema de la Universidad del Atlántico. La norma se quedó corta frente a la reconciliación. No pensaron que las victimas buscan la verdad.
Es una reparación emocional. La ley debe ser permanente sin fecha de vencimiento”, concluyó.
Finalmente, la directora territorial Atlántico Yesenia Pérez, reiteró el compromiso de la entidad con las víctimas. La Unidad reconoce el poder transformador de las victimas para avanzar en el proceso de reparación integral y es por eso que el llamado al diálogo se vuelve una constante para lograr juntos desde el territorio la actualización de la Ley 1448, la idea es superar los rezagos y contar con una no regresiva, siempre progresiva en cuanto al reconocimiento de los derechos de las víctimas.


