El Gobierno Nacional avanza en una estrategia que busca asegurar el suministro eléctrico de los usuarios de Air-e en Atlántico, Magdalena y La Guajira, regiones cuya cobertura para el próximo año aún no está completamente garantizada. De acuerdo con información publicada por El Tiempo, la iniciativa, liderada por el Ministerio de Minas y Energía, pretende restablecer la operación plena del servicio, con estabilidad en las tarifas y previsión ante riesgos futuros.
Uno de los puntos clave del plan contempla revivir una disposición similar a la aplicada en 2024, que autoriza a Air-e a contratar directamente hasta el 82 % de la energía con los generadores, reduciendo así la exposición al fluctuante mercado spot. Según lo explicado por la cartera de Minas, este mecanismo ofrece mayor seguridad para millones de usuarios en la Costa Caribe. Además, se prevé la implementación de medidas regulatorias, alianzas interinstitucionales y el impulso a proyectos de energías renovables. En las próximas semanas, se espera la expedición de un decreto para reglamentar el programa Colombia Solar, con el objetivo de fortalecer la generación limpia descentralizada.
Desde finales de julio, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) y el agente interventor de Air-e trabajan en la construcción de una hoja de ruta que garantice transparencia en los procesos de contratación y estabilidad en el servicio. Este plan incluye mantenimiento preventivo y correctivo, modernización y ampliación de redes, así como inversiones en el Sistema de Transmisión Regional, lo que dará soporte técnico al suministro en los tres departamentos donde opera la compañía.
La administración también contempla la instalación de granjas solares con respaldo del Fondo de Energías No Convencionales (Fenoge) y el desarrollo de los Proyectos de Normalización de Redes Eléctricas (Prone), buscando avanzar hacia una transición energética más sostenible.
Pese a estos esfuerzos, persisten dificultades estructurales. Air-e mantiene una deuda aproximada de 2,3 billones de pesos con los generadores, lo que limita su capacidad para acceder a nuevos contratos y pone en riesgo su sostenibilidad financiera. El exministro Amylkar Acosta advirtió, citado por El Tiempo, que sin respaldo del Gobierno, la crisis de la empresa continuará. Otros expertos señalan que la falta de inversión y confianza ha frenado la recuperación de acuerdos seguros.
Analistas alertan que, en un contexto de fenómenos climáticos como El Niño, la volatilidad del mercado eléctrico podría agudizarse. Sin herramientas regulatorias sólidas y apoyo estatal, advierten, los usuarios de la región Caribe podrían enfrentar aumentos en las tarifas o eventuales cortes en el servicio.


