La audiencia del juicio que enfrenta Nicolás Petro Burgos, hijo mayor del presidente de la República, será retomada este miércoles 30 de julio desde las 8:00 a.m., luego de que las diligencias anteriores fueran aplazadas a petición de su defensa. Según lo expuesto, el equipo jurídico argumentó tener otros compromisos judiciales que dificultaban su participación en la fecha programada inicialmente.
La reiteración de estas solicitudes ha generado incomodidad en el juzgado, al punto que el juez a cargo, Alfredo Carbonó, cuestionó el actuar de la defensa. “Se programan varios días debido a la complejidad y la cantidad de elementos probatorios que hay y la defensa últimamente ha venido cambiando las condiciones que el juzgado ha determinado. Se concita la fecha de mutuo acuerdo y manifiestan que no pueden, por otros compromisos. El juzgado no está a disposición de la buena voluntad de las partes, las órdenes judiciales se cumplen”, recalcó el togado.
Desde la Fiscalía también se expresó preocupación por los constantes retrasos. La fiscal Lucy Laborde señaló que el proceso ha perdido celeridad y se ha alejado de su naturaleza presencial, pues la mayoría de audiencias han sido virtuales. Según Laborde, esa dinámica ha dificultado prever una fecha concreta para la culminación del juicio.
Durante el desarrollo de las sesiones previas, la Procuraduría, representada por el procurador delegado Henry Francisco Bustos, intervino con observaciones puntuales sobre las pruebas solicitadas por la defensa. Uno de los señalamientos se dirigió al testimonio del fiscal Mario Andrés Burgos y al perfilamiento psicológico de Day Vásquez. En este último caso, Bustos expresó reservas por tratarse de una prueba que carece del consentimiento de Vásquez, lo que podría implicar una violación a los principios éticos y legales del proceso.
Cabe recordar que Bustos, quien ha participado en casos de alto impacto nacional como el de Odebrecht, fue designado como agente especial del Ministerio Público a petición de la defensa de Nicolás Petro. La solicitud tenía como fin garantizar la vigilancia del proceso y prevenir posibles irregularidades en el manejo de las pruebas.
El procurador explicó la naturaleza de esta participación especial en el proceso y destacó que su papel responde a la necesidad de preservar el equilibrio entre las partes involucradas. “Estamos simplemente realizando desde la perspectiva de lo que le corresponde al Ministerio Público, que entiende perfectamente un sistema que algunos llaman adversarial, adversativo donde se trata simplemente el enfrentamiento entre dos partes una parte acusadora y una parte de defensa que pretende oponerse a esa pretensión y para ello tiene diversos mecanismos”, señaló el procurador Bustos.
De esta forma, el juicio continuará bajo la lupa de los entes de control y en medio de críticas por el manejo de los tiempos y las pruebas, en un proceso que ha captado la atención mediática por la implicación de figuras cercanas al poder político del país.


